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miércoles, 10 de agosto de 2016

TX2: Una oportunidad para salvar al tigre



En 2011 escribí un artículo, denunciando la grave situación en la que se encuentra el más grande de los felinos del mundo: El tigre.

A lo largo del mundo este magnifico animal ha sido diezmado concienzudamente, y el hombre tiene todo la culpa de esta situación. Los hemos perseguido con rifles, venenos y trampas, los hemos empujado a vivir en territorios cada vez mas pequeños, y finalmente esta siendo exterminado por la industria farmacológica tradicional asiática, y los coleccionistas de pieles.

Estando tan cerca del borde de la extinción como esta, los gobiernos de los países en los que aun vive no tuvieron mas remedio que arremangarse y proponerse un objetivo:

Duplicar el número de tigres salvajes en sus territorios para 2022.

Pues bien, estamos en 2016, y a pesar del problema de las “granjas detigres” de Asia, y la continua presión furtivita, parece que las cifras están siendo algo alentadoras:

Según WWF, se estima que quedan cerca de 3.900 tigres en la naturaleza, frente a los 3.200 que se estimaron en 2010: el año en que los estados, países vecinos y organizaciones se comprometieron al objetivo TX2 (Tigres x 2).

Seguiremos observando la evolución de este acuerdo, tan necesario para la supervivencia de un animal emblemático como pocos, tanto para el Kung Fu, como para el mundo entero.

viernes, 24 de junio de 2016

¿Escuela de Sable de Luz?





No me importa reconocer que soy un fan de la saga de ficción Star Wars, y por ende disfruto como el que mas con toda la fantasía de space opera que despliega, no siendo la menos destacada sus caballeros Jedis y su lucha contra el reverso tenebroso… sin embargo me he quedado con el culo torcido cuando he descubierto que hay quien enseña profesionalmente (esto es cobrando, y en una academia) a luchar con un “sable de luz”.

Este es el caso de la franquicia de academias Ludo Esport Combat Academy (LECA), que, por descojonante que pueda parecer, ya tienen academias en España, Estocolmo, Bristol, Dublín, París y Moscú y hasta once en ciudades italianasy es que aunque sea una frikada monstruosa, parece que sobra gente interesada en dejarse los dineros para pasar un buen rato, y hacer algo de ejercicio.

Los creadores de este entretenimiento (Ludo Sport, le llaman), los italianos Simone Spreafico y Gianluca Longo, afirman haberlo concebido mezclando técnicas de Judo y Kendo… en sus propias palabras:

“Los distintos estilos que conforman este deporte (así le llaman) reflejan sus variadas influencias: cada estilo es independiente y los alumnos pueden elegir el que más se adapte a su forma de lucha, o combinarlos en el combate. Cuando dominan los estilos básicos, los alumnos hacen un examen a partir del cual deciden ser 'jedi' o 'sith'.

Las espadas están diseñadas especialmente para este deporte: la llama es de policarbonato flexible para que se pueda golpear con fuerza, y la empuñadura permite el cambio de color del láser, además de contar con un puerto USB con el que se carga la espada y el altavoz que emite sonidos al golpear y al desenfundar.


Los duelos se rigen por diez reglas básicas en las que se indica cómo se debe luchar y qué condiciones deben tener los combates. Cada uno de ellos se puede ganar por puntos o con el primer toque en cabeza o tronco, también llamado “mortal” u OH. El otro tipo de golpe recibe el nombre de IH y es el que se recibe al tocar una de las extremidades del adversario.

Para practicar el LudoSport se exige una vestimenta adecuada, especialmente en lo referente a la protección de las manos e incluso la cara, ya que los golpes pueden ser “muy fuertes”…”
 
Digo yo que los golpes no lo serán tanto cuando no utilizan ningún tipo protección, como cualquier otra disciplina de combate con armas seria (desde Esgrima hasta las debacles de los Dog Brothers). Tampoco es un deporte de contacto armado como el Kendo o el Full Contact Medieval, pero es que, claro, no hay que perder de vista que esto ni es un sistema de combate real, ni pretende serlo… es peña esgrimiendo tubos de plástico con efectos de luz y sonido, que me imagino que no pretenderán otra cosa que pasar un buen rato friqueando y sudando un poco. Lo cual, aunque hilarante, no deja de parecerme una diversión ligera, y puede que hasta entretenida.


Tampoco es que vallamos a rasgarnos las vestiduras, como cierto iluminado, por este nuevo pasatiempo. Al menos no están engañando a nadie, vendiendo eficacia y marcialidad, como tantos otros charlatanes. Es una frikada, pero tampoco lo ocultan, así que, amigos, a disfrutarla… y que la fuerza os acompañe, claro.

sábado, 8 de noviembre de 2014

¡Rock´N´Roll a pelo!



0:00 Buddy Howard - Take Your Hands Off Me Baby
02:40 HI-STRUNG RAMBLERS - dirty dog
04:46 Bloodshot Bill - I'll Know
07:06 Arsen Roulette - Lovin' On My Mind
09:30 EDDIE GAINES Be - Bop Battlin' Ball
11:36 Ronnie Haig - Rocking With Rhythm And Blues
14:05 Star Mountain Dreamers - Rockin' Bandit
16:12 Carl & The Rhythm All Stars - I Like To Go
18:47 Rockin Ryan And The Real Goners - Cottontail
20:51 Carl and the Rhythm All Stars - Slipped My Mouth
22:58 The Milestones - Make Love To Somebody
26:01 Jack Rabbit Slim-Long Time Dead
28:33 RAMJET RAMBLERS - Boppin' ToThe Beat
30:32 Crazy Cavan And The Rhythm Rockers

viernes, 17 de octubre de 2014

El Qilin o Kirin: Espíritu de buenos augurios


El qilin como enemigo de demonios

El Qilin es una especie de quimera en la antigua mitología china, presente en varias culturas tradicionales de Asia oriental, representado normalmente con cuerpo de buey mezclado con el de un león, a menudo rodeado entre llamas, provisto con cuernos parecidos al de un ciervo y con piel escamosa como los peces. Se dice que es un animal de larga longevidad que podría llegar a vivir durante 2.000 años, capaz de escupir fuego y rugir como el trueno. 

El Qilin es una de las "Cuatro Criaturas Divinas", las otros tres son el ave fénix, la tortuga y el dragón. En la antigüedad, era considerado como un animal celestial, benévolo y un símbolo de buenos augurios, relacionados con la prosperidad o la serenidad y se asocia también con la llegada de un sabio. A veces se llama el "unicornio chino" en comparación con el animal mitológico occidental, ya que ambos están provistos de cuerno/s, son animales tranquilos y vegetarianos y se asocian a prosperidad y serenidad.

Esta criatura imaginaria es portadora de profundas connotaciones culturales. En la antigua cultura china, hay un montón de leyendas acerca de las relaciones entre qilin y los emperadores. Se creía que el animal podía transmitir la voluntad del Cielo y por tanto, dictar el ascenso y caída de una dinastía. Incluso en la cultura popular, hay dichos de que este puede traer hijos y se comenta que Confucio fue traído por uno. Además son usados para describir a una persona con "talento brillante".

En las costumbres populares tradicionales chinas, hay varios adornos que llevan imágenes del Qilin y a los niños se les dan como talismán para tener suerte y protección. Todavía es posible ver representaciones hoy en día, de estas criaturas para custodiar mausoleos imperiales.

ORIGEN Y SU RELACIÓN CON LAS JIRAFAS

Un fuerte argumento dice que el Qilin es una representación armonizada de la jirafa. Ya que a partir de la Dinastía Ming empiezan a haber registros de ellos, a partir de los viajes de Zheng He. Se sabe que en el viaje de Zheng He por África Oriental (pasando, entre otros lugares, por la actual Kenia) este se llevó consigo dos jirafas a Pekín y se sabe también que estas dos jirafas fueron llamadas "Qilins". El Emperador además proclamó las jirafas como criaturas mágicas y su captura evidenciaba la grandeza de su poder.
Este argumento es sostenido por algunos atributos comunes como su dieta vegetariana y su naturaleza tranquila. Su reputada habilidad de "pisar la hierba sin perturbarla" puede referirse a las largas piernas de la jirafa.

Sin embargo, hay argumentos que afirman que el Qilin era un mito ya existente y su nombre fue tomado y aplicado a las jirafas. Además, las jirafas tienen cuellos mucho más largos que las descripciones del qilin de la Era Ming.




CARACTERÍSTICAS DEPENDIENDO DINASTÍAS Y REGIONES

Hay variaciones en su apariencia debido a las diferencias culturales entre dinastías y regiones:

China

Durante la dinastia Jin, el Qilin es representado como envuelto en llamas y humo, con una cabeza de dragón, escamas y cuerpo de una poderosa bestia con pezuñas, como un caballo. Esta imagen evolucionará durante la dinastía Ming (1368-1644), por un animal de la familia de los bueyes, manteniendo la cabeza de dragón, pero añadiéndose a esta un par de cuernos y adornos de llamas. Durante la dinastía Qing (1644-1911) ya es tomado como un animal imaginario y en las pinturas la cornamenta se inspira en la de los ciervos, las escamas de la piel son claramente de animal marino, las pezuñas de buey y la cola es de un león.

Corea

Girin (기린) es la versión coreana de "Qilin" y que en coreano moderno significa jirafa. Es descrito como una criatura de gran melena con el torso de un ciervo, rabo de toro y pezuñas de caballo. En el arte coreano fueron representados inicialmente como más ciervos, sin embargo con el tiempo se han transformado en más caballo. Este se utiliza ámpliamente en las artes reales y budistas coreanos.

Japón

Kirin es la forma japonesa de "Qilin", que también ha llegado a ser utilizado en japonés moderna como jirafa. El arte japonés tiende a representar el kirin como más ciervo que en su versión china. Es representado como una mezcla entre ciervo y dragón, pero con la cola de un buey, en lugar de león. En algunos casos son representados con un solo cuerno orientado hacia atrás. En la jerarquía china de animales mitológicos, el qilin se sitúa como la tercera criatura más poderosa, pero en Japón el kirin ocupa el primer puesto.

En Japon el Kirin presta su imagen a una conocida marca de cerbeza

miércoles, 24 de septiembre de 2014

S.O.S al Lobo Iberico



El Gobierno quiere convencer a la nueva Comisión Europea de que le permita eliminar la protección a la especie

García Tejerina (ministra de Medio Ambiente del PP) pone como excusa los daños a la ganadería, aunque entre 2010 y 2012 las indemnizaciones en Castilla y León sumaron 108.000 euros

Los ecologistas advierten que esta medida puede significar la extinción de la especie en grandes zonas del sur de España

El Gobierno español aprovecha la renovación de la Comisión Europea (CE) para relanzar su idea de permitir la caza del lobo al sur del río Duero. Tras ver rechazado su primer intento en 2012 –necesitaba un sustento científico del que carecía–, el mandato del nuevo presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, abre una ventana a esta vieja aspiración. Juncker ha pedido "realizar una profunda evaluación de la Directiva de Hábitats y valorar el potencial de convertirla en una ley más moderna". Bruselas ya avisó hace dos años que no se realizaría una revisión específica para una especie sino que siempre sería dentro de un proceso general como el ahora anunciado.

Así que la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha dejado clara la postura del Ejecutivo: "Mantengo el compromiso de mi antecesor en la lucha contra el lobo". El lobo ibérico ( Canis lupus signatus) es una especie totalmente protegida en la zona sur por la legislación española y la directiva europea Habitats. Pero desde que el futuro comisario europeo, Miguel Arias Cañete, tomó la cartera de Medio Ambiente (MAGRAMA), España trata de convencer a Bruselas de que elimine esa protección para poder declararlo pieza de caza. Cañete argumentaba que el lobo era "una grave amenaza para la ganadería". En febrero de 2012 envió la solicitud. Pero la CE exigió "datos sólidos" para plantearse el estudio. 

El 24 de junio pasado, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León, Antonio Silván, le recordó al MAGRAMA el deseo de volver a permitir la caza del lobo al sur del Duero. El lenguaje oficial dice: "Eliminar los dos estatus" de la especie. Tejerina ha hecho suya esta política y pretende convencer a la nueva Comisión Europea que está en formación. Y aunque el MAGRAMA todavía ultima un censo de ejemplares nacional para finales de año, anuncia un escrito de petición ante Bruselas. Debe de estar esperando al cambio de titular ya que un portavoz de la Comisaría de Medio Ambiente contestó el 12 de septiembre a eldiario.es que el texto oficial como tal "no ha llegado todavía".

Tejerina y Cañete han enarbolado la razón del daño al negocio de la ganadería. "No es un problema económico", cuenta Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción. "Gracias a la protección, ha habido cierta recolonización y algunos ganaderos, quizá por comodidad al haberse exterminado anteriormente, prescinden de prácticas útiles como recoger los rebaños o usar mastines", explica.

La Junta de Castilla y León inició el pago de indemnizaciones por daños al ganado en agosto. Tramita los primeros 88 expedientes que sumarán poco más de 50.000 euros. Además, la Junta ha estado dilatando el abono de este dinero al estar litigando contra una sentencia del  Tribunal Superior de Justicia que, en esencia, obligaba a un pago más rápido y general. Llevó el caso hasta el Supremo que el 22 de marzo de 2013 rechazaba los postulados del Gobierno regional. 16 meses después ha comenzado a indemnizar. Según los datos de la Dirección General de Medio Natural la cuestión económica tiene esta dimensión: entre 2010 y 2012 se perdieron 188 cabezas de ganado mayor y 334 de ganado menor que generan indemnizaciones de 108.164 euros, según recogía  una resolución del Procurador del Común castellanoleonés.

Y mientras peleaba en los tribunales y no pagaba, seguía tramitando su petición para eliminar la protección. Se colocaba al rebufo de una corriente que hizo que la Diputación de Ávila aprobara el 28 de enero de 2013 una petición para pedir a la Consejería de Medio Ambiente que declare la provincia " zona libre de lobos" y que se tomen "las medidas oportunas". Votaron a favor PP y PSOE y se abstuvieron IU y UPyD. De hecho, la Junta se apuró por preparar un nuevo censo de lobos en la comunidad autónoma para el Ministerio. "Está hecho sobre todo con estimaciones", critica Oberhuber.

Con todo, el documento –finalizado en junio de este año– muesta que la protección de la especie al sur de la frontera del Duero ha tenido el efecto esperable en una medida conservacionista: se ha pasado de 17 a 27 manadas. En toda Castilla y León calculan que hay 1.600 ejemplares.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agicultores (ASAJA) celebra que se le haya hecho caso. "Es incompatible el pastoreo con la presencia de lobos", postula desde hace tiempo bajo la premisa de que "donde hay lobo no puede haber ganadería". Pero también cabe contraponer que la propia ASAJA recibe subvenciones de la Fundación Biodiversidad (dependiente del MAGRAMA) para el programa "la ganadería extensiva como pieza clave para la conservación del lobo": 63.000 euros en 2012 y 36.000 euros en 2013, según las resoluciones de la fundación.

¿SOLUCIONES?

"Permitir la caza por debajo del río es asegurar la extinción en Andalucía", señala Theo Oberhuber. Además, el ecologista mantiene que esa práctica "no no resuelve los problemas con los rebaños". Según su criterio, el abono rápido de las indemnizaciones y las prácticas ganaderas consecuentes hacen compatible el pastoreo y el lobo.


Texto original de Raul Rejon.

Comentario personal

Y aquí estamos otra vez con la vieja polémica medioambiental... que en realidad no va de lobos y ganaderos, sino mas bien de si permitimos a los animales salvajes vivir en la naturaleza o no lo hacemos. Lobos, osos, linces, zorros... tigres, leones, pumas, cocodrilos... es todo lo mismo. Los hemos perseguido hasta su practica extinción, y cuando solo quedan un puñado de ellos nos gastamos un dineral en intentar salvarlos. 

Esto es lo que paso con el Lobo ibérico hace no demasiados años, y ha resultado un éxito... los lobos son supervivientes natos, inteligentes y adaptables. Su población se recupera. Entonces, en vez de capturar al excedente de población y llevarlo a otros puntos del país, o permitir que lo haga el mismo de forma natural, viene el gobierno de turno y pretende revertir su estatus de animal protegido para que puedan exterminarlo de nuevo... muy bonito y muy inteligente. Si señor.


No tengo nada en contra de la caza si esta se desarrolla de forma sostenible, pero no perdamos la perspectiva caballeros, el lobo continua estando en grave peligro de extinción en España, de lo que se habla en este artículo es que resulta que ya hay una población estable en Castilla y Leon. La solución no es salir a tirotearlos, sino diversificar sus poblaciones por el resto del país. Porque guste o no guste, ese es su sitio, (y quizás así no se escucharía a tantos agricultores protestando de los daños que les provoca la superoblación de Jabalíes, Ciervos y Corzos en sus cultivos… que esa es otra).

A los ganaderos: Todos sabemos lo difícil que es mantener su actividad económica, dados los precios de los piensos y lo poco que se paga por su trabajo (se lo quedan todo los intermediarios), pero cargar las tintas contra el lobo... ¿es la solución?. 

El lobo y la ganadería han convivido desde siempre... ¿y como?, recogiendo los rebaños y teniendo mastines. Seguro que al gobierno le saldría mucho mas barato financiar estas prácticas que pagar las indemnizaciones. 

En cualquier caso, a ver si nos ponemos las gafas de ver de lejos... no podemos tratar a si al medio ambiente. La tierra no es propiedad exclusiva del ser humano, no podemos vivir desconectados de ella, ni podemos supeditar la biodiversidad a los intereses económicos de unos u otros. Eso es “pan para hoy y hambre para mañana”.


Si Felix levantara la cabeza, le cruzaría la cara a mas de un@...


lunes, 15 de septiembre de 2014

Como escoger un arte marcial





Si te gustaría empezar a practicar un arte marcial, y no eres Daniel Larusso que resulta que vivía junto al maestro de karate, el Sr. Miyagi, todo indica que vas a tener que investigar seriamente antes de decidir qué tipo de arte marcial quieres aprender. La siguiente pretende ser una guía actualizada para encontrar el arte marcial adecuado para ti:

1 - Establece un presupuesto. Algunas artes requieren de una inversión significativa en equipo. Por ejemplo, la armadura de Kendo puede costar hasta $1,000 dólares si es de primera clase, mientras que el Karate requiere sólo de un uniforme blanco. No tiene sentido interesarse en algo cuyo costo en realidad no puedes pagar.

2- Determina tu objetivo principal. Las cuatro categorías principales por lo general son las siguientes: (a) Salud y condición física con eficacia marcial como beneficio secundario. (b) Habilidad marcial como interés primario, con un agradable acompañamiento de disciplina, salud y condición física. (c) Ser parte de una herencia y tradición cultural que se remonta a cientos, o miles de años, dependiendo del arte. (d) Ganar trofeos en eventos deportivos.

3- Escoge un estilo de arte marcial. Podrías elegir un estilo duro, como el Muay Thai (Tailandia) o el boxeo occidental; un estilo intermedio como el Tae Kwon Do o el Hapkido (Corea); un arte tradicional de estilo suave, como el Aikido (Japón); o uno de los muchos estilos del Kung Fu (China); o un arte de combate en el suelo como el Jiu Jitsu (Brasil/Japón) y Artes Marciales Occidentales (Europa). ¿Quieres competir uno a uno en el ring con oponentes que usen el mismo estilo que tú, o estudiar las tradiciones de un arte marcial en particular, o aprender a defenderte contra los atacantes callejeros de la vida real? Los métodos de entrenamiento son ampliamente diferentes, y la mayoría de las escuelas de artes marciales se centran en un aspecto. Cualquier escuela que afirme darte todo esto sin dejarse nada en segundo plano te estará mintiendo descaradamente.
  • Dedica unos minutos a buscar información en Internet sobre el estilo que te ha llamado la atención, para comprobar con mayor detalle si es lo que andabas buscando. Si no lo encuentras, investiga un poco más en foros de artes marciales, si es un estilo real allí lo sabrán. Ten en cuanta que existen algunos farsantes que han “inventado” estilos de artes marciales sin ninguna validez real, y estarán encantados de quedarse con vuestro dinero a cambio de nada.

4- Reconoce tus limitaciones físicas. Si eres mayor o no eres muy acrobático, probablemente el Wushu (China) no sea para ti, pero el Tai Chi (China) podría ser justo lo que buscas. Lo que es más, reconoce que las artes marciales de golpeo, como el Karate o el TaeKwonDo podrían o no ajustarse a físicos más pequeños. Los estilos de llaves, como el Judo, el Aikido o el Jiu-Jutsu, mientras que son artes marciales de combate cercano, enfatizan la técnica y la palanca y, por lo tanto, son más útiles a medida que avanzas. De la misma manera, los estilos chinos de combate suelen apoyarse principalmente sobre técnica y dependen menos de que tengas una estatura o peso en particular para triunfar.

5- Considera tus intereses culturales. Si tienes un respeto por, o un interés en, cierta cultura, aprender más a través de una de sus artes marciales puede ser una gran experiencia. Si eso es parte de tu meta, elige una escuela en la que enseñe un nativo de dicha cultura, o alguien que esté entrenado directamente por alguien de ésta.

6- También considera la efectividad del arte marcial. Por ejemplo, un arte marcial moderna tal como el Krav Maga (Israel), reconstruyó artes marciales occidentales tales como el ARMA o el AES (Europa) o clases dirigidas por soldados experimentados u oficiales de policía, podrán un mayor énfasis en el aspecto marcial y menos en el arte. Esto no quiere decir que las artes marciales asiáticas tradicionales sean menos importantes. Podría llevar más tiempo aprender la defensa personal de esta manera, ya que muchas artes orientales se enfocan a desarrollar más cosas que sólo habilidades de defensa personal. Si estás dispuesto a pasar el tiempo requerido para entrenar totalmente y en muchos estilos diferentes, finalmente aprenderás a defenderte mucho mejor que si te entrenas en una escuela de artes marciales mixtas. Pero si tu único interés es la eficacia marcial y la habilidad para defenderte a ti mismo en la calle, el esfuerzo físico y mental requerido para desarrollar esas aptitudes deben ser comparadas con el esfuerzo requerido para comprar un spray de pimienta o volverte eficiente en el uso de un arma pequeña, manejable y legalmente adquirida (si en tu país se puede dar este ultimo caso, ya que en España no hay armas legales).

7- Decide cuándo unirte. Asiste como un observador cortés antes de unirte a una clase, si quieres, aunque para algunos es mejor simplemente saltar allá adentro, elige lo que sea mejor para ti.

8- Decide si el estilo de enseñanza se ajusta o no a tu personalidad. Si estás buscando aprender artes marciales prácticas, ¿alienta o permite la clase a los principiantes involucrarse en el juego libre o está esto reservado a estudiantes más avanzados que han invertido más tiempo y dinero en el dojo?
  • También toma en cuenta que las prácticas de combate de principiantes, aun cuando se alienten, deben ser más restringidas que las de los estudiantes con más experiencia, porque por lo general no tienen control suficiente de sus golpes como para reducir efectivamente las posibilidades de lesiones.
9- Toma nota de los estudiantes de tu escuela, y de la manera en la que interactúan entre sí y con sus maestros. ¿Son amistosos y receptivos? ¿Son respetuosos? ¿Los considerarías como amigos? Vas a estar una gran cantidad de tiempo con ellos, así que es importante comprender también su personalidad. También estás poniendo tu seguridad en sus manos, si eso te hace sentir incómodo, sigue buscando.

10- Revisa el curriculum del maestro. No te preocupes tanto por los grados y certificados; no hay normas universales de calificación ni cuerpo gobernante universalmente reconocido en las artes marciales. Lo que es importante es:

  • ¿De quién aprendió esta persona?
  • Cuánto tiempo estudió con esta persona?
  • ¿Cuánto tiempo ha practicado este arte?
  • ¿Tiene el maestro alguna experiencia enseñando, o es simplemente un artista marcial apto? Igual que los grandes jugadores de fútbol pueden ser malos entrenadores (y viceversa), los grandes artistas marciales no necesariamente son grandes maestros.
11- Reserva una cantidad significativa de tiempo todas las semanas para dedicárselo a tu entrenamiento. La mayoría de las artes tienen ejercicios o formas que puedes practicar en casa para mantenerlo todo fresco en tu mente; si sólo practicas en la clase, tu avance probablemente será mínimo. “Venimos a la clase a aprender, entrenamos en casa.




CONSEJOS

  • Cuando visites tus escuelas locales, ten presente que muchos maestros te dirán que su escuela/sistema es el mejor. Hay muchos artistas marciales que son muy leales a su arte y que serán negativos si expresas interés en otro arte. Ten cuidado si eso sucede, probablemente no son los mejores instructores si no muestras respeto a otros de sus colegas.
  • De ser posible, asiste a un “examen de grado” en la escuela en la que estás interesado en estudiar, a fin de comprender cuáles son realmente los requisitos. Mientras que algunas escuelas requieren que sus estudiantes trabajen duro para ganarse cada nivel, otras escuelas podrían subir de nivel al estudiante se lo hayan ganado o no, porque las escuelas ganan dinero probando a los estudiantes y manteniéndolos dentro del programa. Si quieres sentir que has ganado tu nivel, evita estas escuelas, porque aun si has trabajado duro y dominado las técnicas en un nivel en particular, la persona a tu lado puede usar el mismo cinturón y no saber demasiado más que cuando comenzó.
  • Aprende el vocabulario de tu arte. Ten presente que muchas artes usan la palabra “karate” como un nombre genérico, cuando entre los artistas marciales se refiere específicamente a un arte de defensa personal sin armas que se desarrolló en Okinawa, Japón, en los 1300s y que se convirtió en deporte en todo Japón en los 1930s, y que puede ser ofensivo para algunos artistas marciales llamar karate a su arte porque no tienes que trabajar por más de 10 años para obtener un cinturón negro. De la misma manera, “kung fu” (o gongfu) es un término genérico para “entrenamiento” o “trabajo duro” y en sí mismo no define un estilo chino, como Wuzuquan, Hung Gar o Choy Li Fut.
  • Los estilos tradicionales de Kung Fu, tales como Wing Chun, Hung Gar, etc., no están diseñados para enseñarte para pelear en el ring. Puedes aprender, y aprenderás, una defensa personal excepcional en estos sistemas, pero hará falta bastante tiempo antes de que tus conocimientos básicos sean lo suficientemente sólidos como para que tengan impacto en una situación de combate. A menudo puedes entrenar en un estilo tradicional, mientras también te entrenas en boxeo/kickboxing para desarrollar un menor estilo de pelea si quieres, pero como dice el viejo dicho, “si persigues a dos conejos para el almuerzo, te quedarás con hambre...”
  • Cuando estés buscando una escuela de artes marciales, ve a las clases avanzadas para observar a los estudiantes “más avanzados”. ¿Cuán bien se ajustan a las metas que tienes para aprender artes marciales? Si no te gusta cómo han resultado los estudiantes “más avanzados”, encuentra otra escuela.
  • Evita las escuelas que tienen requisitos de grados avanzados para los que sus propios fundadores no calificarían. La inflación de los grados que se que se ha desarrollado desde los 1960s es el resultado del egoísmo y el comercio. Por ejemplo, si hacen falta 30 años de entrenamiento para obtener el grado más alto en la escuela, y sin embargo el fundador de ésta sólo entrenó directamente bajo su maestro por 5 años, pregunta por qué. Podría ser que el fundador entrenase 4 horas al día, todos los días, como disciplina de internado, y tú sólo vas a clases 2 horas a la semana; o podría ser que los métodos de enseñanza de la escuela sean ineficientes.
  • Revisa los métodos de calificación y tarifas involucradas en una escuela antes de unirte. La mayoría de las escuelas han adoptado el sistema de niveles por cinturones (desarrollado para el Judo en los 1880s), pero lo que se requiere para ganar un cinturón negro puede variar ampliamente, y algunas escuelas pueden cobrar cientos de dólares por los cinturones negros. Tienes que decidir si vale o no la pena para ti; recuerda, un grado de cinturón negro no tiene significado fuera de la escuela que lo otorgó. Si tienes un cinturón negro de tercer grado en una escuela Shotolan Karate y te unes a una escuela Goju-Ryu, podrías ser cinturón blanco otra vez, y ciertamente tendrás que comenzar a un rango más bajo.
  • Ten presente que algunas artes marciales acompañan conceptos y prácticas que involucran la energía del cuerpo, llamada “ch’i” (también escrito “qi”), o “ki” en japonés. Los ejemplos podrían incluir usar la energía de tu cuerpo para sanarte o protegerte, o para mezclarla con la energía de un atacante para vencerlo o controlarlo. Si tales conceptos chocan con tu forma de entender la espiritualidad, podrías desear encontrar otro estilo.
  • Si estás aprendiendo un arte marcial para defensa personal, ten presente que en la calle a nadie le interesa de qué color es tu cinturón. Las escuelas que anuncian “somos una escuela de cinturón negro” o “cinturón negro en 1 año” sólo están intentando venderte una idea publicitaria. No están realmente interesadas en desarrollarte como artista marcial.
  • Recuerda que no hay artes marciales superiores, sólo artistas marciales superiores. Todas las artes tienen fortalezas y debilidades. Todas las artes manejan el cuerpo humano, con dos piernas y dos brazos, y la mayoría de las artes han desarrollado una manera de usar bien esta forma.
  • Comprende que las artes establecidas en los tiempos modernos y fundadas por una persona (como por ejemplo el Aikido, o el Judo) tendrán un currículum más consistente que las artes más antiguas practicadas por múltiples maestros (como por ejemplo el Karate, el Wushu, el Tai Chi). Si planeas viajar, recorrer, o deseas practicar en diferentes ciudades, toma esto en consideración. Un cinturón negro en una escuela de Karate no es necesariamente reconocido por otra, aun dentro de los mismos estilos (como Shotokan, Wado Ryu, Goju-Ryu), debido a la tradición ecléctica del arte, pero los grupos de Judo generalmente siguen los mismos lineamientos de entrenamiento que su fundador.
  • Si realmente estás interesado en las artes marciales para defenderte, escoge un arte específicamente diseñada para hacerlo, como el Kenpo Karate estadounidense, el Hapkido, el Aikido, el Jiu-Jitsu, el Jeet Kune Do, el Ninjutsu o el Muay Thai. El Karate basado en el deporte, kickboxing y Tae Kwon Do se enfocan más en ganar puntos en una competición -si y cuando una pelea llega al suelo, algo que pasa bastante a menudo, apenas tendrás entrenamiento, si tienes alguno, con el cual defenderte.
  • Si tienes poco presupuesto, habla con tu colegio, universidad o departamento de juventud. Dependiendo de si pueden usar las facilidades de la escuela, y de si los instructores son voluntarios o reciben honorarios, los clubes de artes marciales para estudiantes pueden cobrar tarifas más bajas, o ninguna, y podrías no tener que ser estudiante en ese centro educativo para participar.
  • Otra buena manera de ahorrar dinero es buscar clases que no entrenen en un gimnasio. Hay muchas escuelas exitosas que operan en centros comunitarios, sótanos de iglesias, instalaciones de YMCA y centros recreativos. El hecho de que una escuela no tenga un local lujoso, no quiere decir que la calidad de la instrucción sea inferior.
  • En lugar de concentrarte en un arte específico, podría ser mejor encontrar al mejor maestro en tu área y estudiar lo que sea que esté enseñando. A medida que pasen los meses, la frustración de los viajes largos a y desde la clase pueden llevar a que las abandones antes de tiempo.
  • Busca una escuela que se ajuste a tu estilo.


ADVERTENCIAS

  • Muchos instructores de artes marciales no comprenden los pequeños detalles que evitan que la gente se lesione mientras ejecuta un alto número de repeticiones de una sola técnica. Debido a esto, sus practicantes de tales artes tienden a ser jóvenes. Si no quieres destruir tu cuerpo mientras entrenas, averigua por cuánto tiempo llevan entrenando sus practicantes.
  • Los maestros podrían insistir en ser llamados sensei o sifu o maestro, de acuerdo a su entrenamiento y tradición de su escuela. En algunas escuelas, podría ser suficiente con llamar al maestro “señor” o “señora”, como con cualquier maestro en cualquier clase. “Sensei” es un término de alto respeto en Japón (similar a “Doctor” en Estados Unidos), y en términos generales se traduce como “honorable maestro” (o de manera más literal como “alguien que ha ido antes” como en una persona más experimentada. Si el maestro merece tu respeto, usa el título que prefiera. Utilizarlo también muestra respeto por las costumbres de la escuela. Si sientes que el maestro no merece el respeto que implica el título, escoge otra escuela.
  • Los maestros de artes marciales no son necesariamente fisiólogos deportivos o educadores entrenados. Si en alguna forma de entrenamiento se producen lesiones continuas, y el maestro no la modifica para que se ajuste a tu cuerpo, abandona la clase. Si no puedes comprender o aprender a un ritmo razonable, encuentra a un maestro nuevo. Hasta un gran maestro podría no ser, necesariamente, el mejor para todos los estudiantes.
  • Cuidado con las escuelas que sólo te permiten comprar los equipos directamente en su tienda. Algunas escuelas utilizan esto para venderte productos de calidad inferior a precios elevados. Algunas escuelas te permitirán la opción de comprarles directamente a ellas o en otro lado. Asegúrate de que no te estén robando.
  • Ten presente de escuelas tipo culto que elevan al maestro a la categoría de ser cuasi divino, o escuelas que te prohíben tomar clases adicionales en otras escuelas. Muchos establecimientos falsos fingirán que tienen secretos o técnicas secretas. Utiliza Internet para comprobar la veracidad de esta gente.
  • Ten cuidado con las tarifas “escondidas”. Pregunta los costos aparte de las tarifas de membresía. Algunas escuelas cobrarán dinero extra por exámenes y entrenamiento más allá de las clases regulares.
  • Todas las escuelas tienen una cultura muy individual. Cuando comiences en un establecimiento nuevo, tómate el tiempo para aprender la etiqueta de esa escuela en particular.
  • Nunca enseñes tu propio arte en la escuela de otro maestro a no ser que estés lo suficientemente avanzado como para que el maestro te lo pida. Si estás allí como estudiante, actúa como un estudiante. Se trata sólo de buenos modales.
  • Los deportes marciales (como el TaeKwonDo olímpico, el Karate japonés, el Wushu y el Judo) tienen un porcentaje mayor de lesiones que las artes marciales tradicionales o de defensa personal (como por ejemplo el TaeKwonDo tradicional, el Aikido, el Tai Chi, el Okinawan Karate, el Tang Soo Do). Es común que la gente practique deportes marciales en su adolescencia y principios de los veintes, y luego cambian a las artes tradicionales.
  • La mayoría de los maestros ni siquiera notarán si estás a tu límite, podrían hasta forzarte a ejercitar mucho, ¡podrían estar en eso sólo por el dinero! Evita las escuelas con tarifas extras innecesarias, como por armaduras o pagos de material de entrenamiento que probablemente nunca uses.

Por Ciccio Veronese

RELACIONADO: ¿Tu escuela de artes marciales es verdadera?

sábado, 14 de diciembre de 2013

Desenmascarando EFO



Jukka Lampila es un presunto maestro de artes marciales finlandés que asegura ser capaz de tumbar a un oponente sin tocarle. Dice que usa lo que él, y otros, llaman la Fuerza Vacía (EFO), la capacidad de neutralizar cualquier ataque mediante gestos como los que haría un jedi. “Esta extraordinaria técnica aprovecha el poder del Qi, la energía vital del cuerpo, para permitir a los maestros en este arte defenderse de oponentes sin establecer contacto físico”, explica Paul Dong en su libro Empty force: the ultimate martial art (1996). En los vídeos publicitarios de los expertos en esta técnica, sus atacantes son derribados como por arte de magia cuando van a golpear al gurú.

El pasado fin de semana, Lampila visitó Barcelona para impartir un seminario de Fuerza Vacía en el Gimnasio Francás, y allí se plantó un grupo de escépticos el viernes para asistir a una demostración gratuita. El compromiso era que, “si Jukka te tiraba con su EFO, tú te comprometías a pagar los 90 euros del curso y a ir al día siguiente, aceptando la verdad de EFO”, me ha explicado uno de los asistentes. Como preámbulo, el finlandés exhibió sus poderes combatiendo con el instructor que había organizado el acto, al que con su poder jedi  tiró al suelo y dejó paralizado sobre el tatami. Después, varios jóvenes escépticos, se enfrentaron al maestro. Como era de prever, la Fuerza Vacía no funcionó, y el caradura tuvo que repeler los ataques como un humano vulgar y corriente. Es decir, con las manos. Por último, salió al tatami un escéptico sin experiencia en artes marciales, pero que sabe golpear un saco, y el maestro Lampila se negó a enfrentarse a él, supongo que por miedo a llevarse un buen guantazo.

Si para que algo funcione tienes que creer en ello, es que en realidad no funciona. La mayor parte de las veces, no hace falta recurrir a explicaciones científicas ni nada parecido para dejar en evidencia a los charlatanes, sino que basta con la simple práctica: en este caso, con ponerte delante del gurú nórdico y pedirle que te tumbe con sus superpoderes sin tocarte. Ahora que lo pienso, vaya papelón el del instructor cómplice, un demostrado maestro… en caerse por los suelos.

Les dejo con el vídeo del desenmascaramiento del maestro en Fuerza Vacía finlandés, una magnífico trabajo de unos jóvenes escépticos:





por Luis Alfonso Gámez

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Custer, la masacre del Séptimo de caballería

Nuevo monumento a la batalla de Little Bighorn


El Séptimo de caballería forma parte de nuestro inconsciente colectivo. Pero, ¿cuánto hay de leyenda y cuánto de verdad en este mito del lejano oeste? ¿Cuánto hay de personaje y cuánto de persona en su excéntrico comandante, el general Custer?

Custer, la masacre del Séptimo de caballería, de Evan S. Connell, aparte de constituir un trabajo histórico serio y bien documentado, está narrado con la pericia de una buena novela de aventuras. Es además un fresco detallado de ese periodo breve, pero cuajado de mitos y sugerencias, que es la conquista del salvaje oeste. Tramperos, tribus indias, asaltos a caravanas de colonos, aventureros... 

Gracias a las películas americanas el Séptimo de caballería forma parte de nuestro inconsciente colectivo. Si cierras los ojos puedes verlos llegar al galope con el corneta al frente, uniforme azul y raya del pantalón amarilla, polvo, sudor y hierro. Llegan siempre en el último instante, para salvación de colonos y espanto de todos los indios del universo mundo. Esta imagen se la debemos al director John Ford, a quien los Estados Unidos, un conglomerado de regiones dispares realmente necesitadas de sentimiento patriótico para mantener su unidad, pagó para que glorificara a la nación a través de su ejército de caballería en una serie de películas. Y sin embargo, el Séptimo fue exterminado hasta el último hombre. 

El exterminio de doscientos hombres a manos de una alianza de tribus indígenas en un páramo polvoriento es un episodio de indudable carga dramática. Pero palidece en comparación con otras gestas militares y otros exterminios. En la historia de la humanidad hay batallas más significativas, ejércitos más heroicos, masacres aún más exhaustivas que no figuran en nuestro paisaje cultural. Nosotros, los que no somos estadounidenses, sabemos que es un asunto fílmico. Pero los norteamericanos también se preguntan por qué este hecho, y no otros más significativos, como las batallas de la guerra de secesión, ha calado hasta tal punto en el imaginario popular. No hay respuesta. Quizá se lo debamos a la figura que sobresale en esta narración colectiva: el general Custer, un tipo con una personalidad compleja y arrolladora, entre lo romántico y lo ridículo.

Las primeras películas acerca del asunto (porque este es un asunto, ante todo, peliculero), especialmente Murieron con las botas puestas, nos muestran a un Custer heroico; un simpático y gallardo defensor de la civilización de rizos rubios frente a la barbarie de los indígenas. La civilización, encarnada en el séptimo de caballería, aglutina una serie de virtudes rotundas que se contraponen de forma exacta a la barbarie india. Los hombres del séptimo son valientes, generosos, justos y gallardos. Los indios son cobardes, mezquinos, sanguinarios y ridículos. En los años 70, en películas como Pequeño Gran Hombre, los papeles se invierten de forma completa. Los indios son valientes, generosos, justos y gallardos y Custer es un tipo cobarde, mezquino, sanguinario... y ridículo. 

Pero como la historia trata de encontrar la verdad y es algo más que el reflejo de la ideología imperante en el momento, debemos abandonar esta visión en blanco y negro para introducir los grises. Podemos explicarlo de forma sencilla: en ambos bandos se combinaban por igual virtudes y defectos. Tanto los indios como los soldados norteamericanos son a veces piadosos y a veces sanguinarios, a veces gallardos y a veces ridículos, a veces generosos y a veces mezquinos. En el interior de cada hombre y en el interior de cada facción se aglutinaban todas las virtudes y defectos que suelen achacarse al enemigo. 

Hasta donde podemos saber, el protagonista de esta historia es, efectivamente, el general Custer. Desde que su padre, de ascendencia alemana, lo hacía desfilar cuando era pequeño con un uniforme estrambótico y un fusil de juguete, quedó claro cuál iba a ser su destino. Al parecer, Custer tenía una memoria ejemplar, pero carecía de inteligencia. Era un hombre de acción. Ante los movimientos del enemigo recordaba inmediatamente todo lo aprendido en West Point (básicamente, acerca de las tácticas napoleónicas) y buscaba en lo aprendido la respuesta más adecuada al momento. Pero cuando se enfrentaba a algo acerca de lo cual no le habían enseñado, era incapaz de idear nuevas soluciones. Sencillamente, se lanzaba a la carga frontal. Era una reacción eficaz cuando la táctica quedaba a cargo de sus superiores, que encontraban en él a un hombre impasible ante las balas que avanzaba contra cualquier fuerza que se opusiera en su camino, aunque perdiera a la mitad de sus efectivos. En cualquiera de aquellas cargas alocadas podría haber muerto, pero tenía otro defecto: era un tipo con suerte. Y a golpe de temeridad fue subiendo en el escalafón.
Tras la guerra de secesión le dieron el mando de varias misiones de pacificación en la frontera. Conocía bien a los indios. No formaban ejércitos ni atendían a un mando único ni elaboraban complejas estrategias. Un jefe indio es sólo el primero entre sus iguales, y los guerreros no atienden necesariamente a sus órdenes. Cada guerrero es libre de luchar o de quedarse en casa. De este modo, Custer podía seguir empleando su sistema de ataque frontal y arrasar poblados sin problema, sobretodo cuando el enemigo era muy inferior en armamento y número.

Los indios ya habían sido arrinconados cuando se descubrió oro en el territorio al que habían sido confinados, las Montañas Negras. El verdadero deseo del gobierno estadounidense había sido respetar los acuerdos firmados con las tribus, pero, cuando empezaron a llegar pioneros a la llamada del oro, los indios reaccionaron arrancándoles la cabellera. El gobierno, consciente de que no podría retener a la muchedumbre de pioneros, se vio forzado a protegerlos. Envió contra las tribus indias un ejército formado por infantería, artillería y varias unidades de caballería, entre ellas el séptimo. El general al mando indicó a Custer de forma clara que avanzara hasta una determinada posición con su Séptimo y esperara allí hasta que llegara el resto del ejército. En ningún caso debía atacar solo. Pero Custer había decidido llevar a cabo una última hazaña militar que le abriera el camino de una carrera política. De modo que su intención fue desde el principio desoír las órdenes, avanzar en solitario, confiar en su suerte y exterminar por sí mismo a todos los salvajes.
Al llegar al Little Bighorn, los exploradores Crows le informaron de que había una concentración inmensa de Cheyennes y Sioux y que si seguían adelante perecerían todos. Custer echó mano de sus conocimientos adquiridos en West Point acerca de las guerras napoleónicas, y como sus conocimientos resultaban inútiles para aquella ocasión, se decidió por confiar en su suerte y en la carga frontal, pensando que las huestes enemigas se abrirían a su paso como el mar ante Moisés. Ante esta muestra de estupidez, los exploradores Crows pusieron pies en polvorosa.

Custer dividió a su unidad en dos para llevar a cabo una maniobra envolvente y se lanzó a la carga con su flamante séptimo, un conjunto de desgraciados y aventureros que solían alistarse en verano para desertar con las primeras nieves, que en su mayoría ni siquiera llevaban el uniforme azul y cuyos fusiles de serie se encasquillaban con aterradora frecuencia. 

En ese momento, mientras galopaban con el corneta al frente, con esa náusea en el estómago de quien se arroja al vacío, entre tres mil y quince mil indios (los números no están claros, pero en cualquier caso componían una masa arrolladora) salieron de sus tiendas y corrieron al encuentro de esos doscientos soldados, que no sabían quiénes eran ni de dónde habían salido, pero que estaba claro que pretendían arrasar su poblado.

Y poco más sabemos, porque murieron todos. La unidad desgajada no llegó a practicar la maniobra envolvente porque, ante la masa de enemigos, se replegó como pudo a una colina, donde resistieron con un gran número de heridos mientras se preguntaban dónde estaba Custer y por qué no acudía en su ayuda.

Little Bighorn fue un espegismo para la causa india. Tras su derrota, el ejercito de EEUU extermino las manadas de bufalos, matando a los nativos de hambre.


¿Qué sucedió exactamente en los veinte minutos que duró la masacre? no lo sabemos, porque el único superviviente fue un caballo llamado Comanche. Evidentemente, sí hubo supervivientes, los indios. Pero los historiadores no lograron extraerles un relato coherente. La percepción india y la occidental son, sencillamente, distintas. Por la posición de los cuerpos se deduce que no hubo por parte del séptimo una resistencia organizada. Y en cuanto a los indios, es absurdo preguntarles acerca de tácticas. Para un indio todo combate es prácticamente un combate individual y lo único que pudo sonsacárseles es que se arrojaron sobre los soldados como una manada de bisontes y los aniquilaron. Una turbamulta confusa bajo el polvo y el humo de la pólvora, flechas cayendo desde todas partes, balas perdidas que taladraban amigos y enemigos, luchas cuerpo a cuerpo. Alaridos, rabia, terror, sangre. A los heridos los remataron, cercenaron sus cabelleras, mutilaron los cadáveres y esparcieron sus restos. 

¿Cómo murió Custer? la versión más fiable es que recibió un disparo mortal en un costado, y posteriormente se aseguraron de que realmente estaba muerto con un tiro en la cabeza. Y allí se quedó su cuerpo, porque llevaba el pelo corto, y, debido a las mutilaciones, era casi imposible distinguir a uno de otro. Seguramente alguno de los soldados a los que había conducido a aquella trampa para su propia gloria le habría descerrajado un tiro con gusto, de no ser porque sabía que Custer acabaría muerto en cualquier caso y que en ese momento era preferible preocuparse por el propio pellejo. Para ser concretos, preocuparse por ese indio desnudo con la cara pintada de rojo que corre hacia él con un hacha en la mano (en esta batalla no usaron tomahawk, sino hachas de leñador que les había entregado el gobierno estadounidense cuando trataron de convertirles en granjeros, modo de vida que los indios despreciaban). 

Los indios dijeron al principio que los soldados se habían comportado como cobardes, rogando por su vida, arrojando los fusiles debido al pánico, y algunos incluso fingieron estar muertos (les dio igual, porque remataron a todos). Con posterioridad a estas declaraciones, ya confinados en reservas, dijeron que los soldados se habían comportado como valientes y murieron matando, seguramente para ganarse la buena voluntad de los blancos. 

Ya a principios del siglo XX, un millonario norteamericano ofreció una recompensa a los indios a cambio de saber quién mató a Custer. Los jefes pensaban que los blancos querían conocer al culpable para asesinarlo, pero, como pasaban hambre en la reserva, decidieron señalar a alguien a dedo para, con ese dinero, alimentar a los más pobres. Uno de ellos se presentó voluntario, lo que dice mucho acerca de la generosidad y el valor de los indios. Se sorprendió mucho cuando descubrió que sólo querían fotografiarlo. Los hombres blancos están locos, pensó. 

Los jefes sí mostraron unanimidad de opiniones cuando afirmaron que, si en lugar de atacarles sin mediar palabra, los blancos hubieran entablado conversaciones diplomáticas, habrían regresado voluntariamente a sus reservas, porque ya resultaba evidente incluso para ellos que su lucha estaba perdida de antemano. Podían aniquilar un ejército, pero a ese ejército siempre le seguía otro. El número de blancos era inagotable.
Tras su hazaña, los indios, asustados ante las posibles represalias de los blancos, se apresuraron a levantar el campamento, renunciando a liquidar a la unidad que resistía en la colina, y cruzaron la frontera de Canadá. Por allí vagaron, hasta que el hambre los obligó a rendirse. 

En cualquier caso, Custer consiguió la gloria que buscaba, aunque le había costado la vida, lo que probablemente no era su intención. La suya, y la de los doscientos soldados a sus órdenes, cuyas vidas le importaban muy poco a Custer, al parecer. No obstante, algunos estadounidenses le ven como a una especie de héroe o algo semejante, y sostienen que ha sido injustamente tratado por la historia. 

Si Custer hubiera nacido en una tribu Sioux también habría sido reverenciado, porque tenían en alta estima la figura del payaso, un tipo tocado por los dioses que todo lo hacía al revés, y que cuando se lanzaba a la batalla disparaba flechas al aire o incluso contra los de su propia tribu. Un gran sabio, el payaso, siempre que sea consciente de serlo.

Por Evans S. Connell