lunes, 13 de junio de 2011

Cine Marcial: Bodyguards and Assassins

Este fin de semana ha estado repleto de actividad, empieza el buen tiempo y con el llega la hora de disfrutar de las fiestas de barrios y pueblos, que serán coronadas en Julio por las de San Fermin en Pamplona.

Por nuestra parte, nuestra escuela de Hung Gar celebro el pasado Sábado en las calles de Pamplona una exhibición por la reapertura del Restarante Hong Kong, la cual fue todo un éxito de publico, y que se merece un articulo mas detallado, que haré tan pronto reúna el material grafico pertinente.

Ya el Domingo, como cierre de un fin de semana tan frenético y marcial, pude disfrutar de una de las mejores películas de artes marciales (si no la mejor) de los últimos dos años: Bodyguards and Assassins, de Teddy Chan, que arraso en los Hong Kong Film Awards de 2010.

Aquí os dejo la crítica de la película de Casa Asia, por Eduard Terrades. No os la perdáis:


La última sensación proveniente de ese magnifico oasis capitalista de la china comunista es Bodyguards and Assassins, un blockbuster crítico con el asedio político practicado por el gobierno de la República Popular de China desde los tiempos en que los británicos incautaron la zona de Hong Kong, que ningún historiador de cine debería perderse. Y menos aún cualquier aficionado al cine de acción asiático.

Año 1901. Primer asesinato político de Hong Kong. En 1905, Sun Wen, un revolucionario exiliado, emprende acciones desde el núcleo de la resistencia en pleno centro de Hong Kong. Varias familias chinas exiliadas le siguen la corriente e intentan promover una revolución que termine con las ansias imperialistas del Emperador, con la utopía de construir la Primera República Democrática China. Varios espías del gobierno de Pequín se infiltran en las calles del ya por entonces bullicioso Hong Kong, ante la pasiva mirada de los gobernadores británicos. Su objetivo: asesinar a Sun Wen. Pero no les resultará tan sencillo penetrar en el corazón del grupo revolucionario, pues estos cuentan entre sus filas con expertos luchadores de kung-fu. A grandes rasgos este es el argumento de esta superproducción rodada por Teddy Chan, partiendo en todo momento de unos hechos históricos y de unos personajes que en verdad existieron. Un relato que se expande con fuerza en sus más de dos horas de metraje, equilibrado y estructurado en dos partes muy diferenciadas: mientras que en la primera hora asistimos a las confabulaciones de ambos bandos y a la presentación de todos los personajes relevantes, en la segunda hora presenciamos los diferentes enfrentamientos para salvaguardar la integridad física del líder revolucionario.

Ante todo, Bodyguards and Assassins es una película histórica, que se aprovecha de esos acontecimientos políticos y sociales de la época para evolucionar hacía un tipo de cine negro en el que el espionaje y las alianzas familiares desempeñan un factor fundamental para el desarrollo de la trama. Puede que ese hermetismo histórico frene a esos espectadores indecisos, pero seguro que su opinión cambia si les decimos que Donnie Yen interviene en ella para aportar su granito de arena marcial que reactiva la acción en esas secuencias necesarias para no aburrir al neófito que desconozca las coordenadas del cine de Hong Kong. Son pequeños enfrentamientos secundarios algo violentos que aportan la ración habitual de artes marciales tan idiosincrásica del cine de la ex-colonia británica. Son pugnas que aportan coherencia a la historia y al título del filme. No son muy realistas, pero si espectaculares y de una contundencia extrema en según que escenas.

Otras virtudes ha destacar son esas explosiones tan bien filmadas, persecuciones muy cinematográficas (la última de todas imitando la bajada de las escaleras de El Acorazado Potemkin), extremo perfeccionamiento técnico en las escenas de acción, una cuidada recreación del Hong Kong de principios del siglo XX, (excelente diseño artístico) y una tardía reivindicación de los principios democráticos en un territorio en el que por ley seguirá prevaliendo el régimen capitalista hasta el año 2046. Y es que seguramente al gobierno chino no le debe haber sentado muy bien que esta producción se haya convertido en la película más taquillera de Hong Kong y Macau durante dos meses consecutivos, y que encima consiguiese hasta ocho premios en los Hong Kong Film Awards 2010. Pero ya se sabe que este reducto territorial del capitalismo desenfrenado sigue buscando sus libertades individuales como esos personajes que en su día fueron considerados unos terroristas y que un siglo después son recreados como unos auténticos héroes cotidianos revolucionarios. La historia no se ha deformado, sigue siendo la misma, pero la percepción que se tiene de ella varía en función de quien la cuenta, y precisamente Teddy Chan juega con esta ambigüedad sin perder ni un solo ápice de ritmo y de lo que podríamos definir como cine comercial de autor. 

martes, 7 de junio de 2011

El Jin, la Potencia en las Artes Marciales

Merced de la traducción de nuestros amigos de la Escuela Hung Sing Dragon Blanco, y con su consentimiento, hoy voy a mostraos un interesantísimo articulo del Dr. Yang, Jwing-Ming, reputado maestro de Kung Fu y escritor de numerosos libros y artículos; en el que nos ofrece una introducción breve y esclarecedora del concepto del Jin.

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Dr. Yang, Jwing-Ming
El Jin, o potencia en las artes marciales, se divide generalmente en tres categorías: Jin duro, Jin suave-duro y Jin suave. De éstos, el que más emplea la fuerza muscular es el Jin duro, seguido por el Jin suave-duro y, en último lugar, el Jin suave. No obstante, independientemente de uno u otro, para generar la máxima potencia debemos contar con la fuerza del cuerpo físico (Yang) y un suministro suficiente y fluido de Qi circulante (Yin). “Qi”, que pronuncia Ki en las artes japonesas, es la palabra china para “energía” y se asocia a todas las formas de energía del universo. En las artes marciales y el Qigong hace referencia específicamente al Qi humano, es decir, a la bioenergía o fuerza vital que se encuentra dentro de cada célula del cuerpo humano.

La fuerza física externa que se manifestra en determinados movimientos corporales se denomina “Jin Externo” y es una manifestación Yang de Jin. La recolección y circulación interna del Qi se llama “Jin Interno” y es la manifestación Yin de Jin. Cuando lo interno y lo externo se coordinan y apoyan mutuamente de manera armoniosa y eficiente, hablamos de “la unificación de lo interno y lo externo”.

También hay que entender que el Jin puede ser dividido de nuevo en Yang Jin (comúnmente llamado “Jin atacante”) que es agresivo y se emplea para atacar y Yin Jin (comúnmente denominado “Jin defensivo”) que tiene naturaleza defensiva. Hay otra categoría de Jin que no es ni para atacar ni para defender. No importa la categoría, cuando el Qi se manifiesta en forma física, hablamos de “Emisión de Jin” (Fa Jin).


Vamos definir qué es el Jin y cómo se clasifican los diferentes Jin. En teoría, para activar los músculos y generar fuerza, la mente debe conducir el Qi al área donde los músculos deben ser estimulados. Por ejemplo, cuando se va a empujar un coche, primero debemos generar una idea para que, de esta manera, se genere una fuerza electromotriz (FEM).  A partir de esta FEM, el Qi es conducido a los músculos que deben ser activados. Mediante el sistema nervioso (un sistema altamente conductor de la electricidad) los músculos se estimulan y se contraen lo que, a su vez, genera la acción.

El Diccionario Chino ofrece dos significados principales para “Jin”. El primero es “fuerte, musculoso, inflexible o implacable” y se aplica en general a objetos inanimados. Por ejemplo, “Jin Feng” significa viento fuerte. También puede aplicarse a sensaciones más abstractas de la fuerza, como en “Jin Di” que quiere decir enemigo enconado o encarnizado.

La segunda definición del diccionario para Jin es “Qi-Li” o “Li-Qi” y se refiere a los músculos que están sustentados por el Qi. Li se utiliza cuando sólo usamos nuestros músculos. Pero cuando concentramos nuestra mente y la utilizamos para  ordenar a nuestros músculos hacer algo, el Qi fluirá donde nos estamos concentrado y animará esos músculos. Esto se considera Jin.

Hay muchos tipos de Jin, pero lo único que tienen todos en común es que tratan con el flujo de Qi. El tipo más obvio de Jin es el “Jin manifiesto”, cuando podemos ver algo sucediendo, o cuando empujamos a alguien. Barruntar el movimiento de una persona o su energía también se considera un tipo de Jin. De hecho,  en los niveles más elevados de “Jin de detección”, se es capaz de sentir realmente el flujo de Qi de nuestro oponente y, por tanto, de conocer sus intenciones. Estos tipos de Jin se mejoran incrementando el flujo de Qi hacia nuestra piel. En general, a mayor nivel de Jin, mayor Qi y menos fuerza muscular se emplea

En las artes marciales, se dice que el Jin no es sólo fuerza muscular. Esto significa que, aunque debemos usar nuestros músculos cada vez que nos movemos, Jin es algo más que mera fuerza muscular y una correcta alineación. Hay varias clases diferentes de Jin manifiesto. Cuando empleamos fundamentalmente fuerza muscular, además del Qi y nuestra mente concentrada, se considera Jin duro. Esta clase de Jin es fácilmente constatable si vemos los músculos en tensión. Cuando se reduce el uso de los músculos de forma que éstos y el Qi participan a partes iguales en el Jin, hablamos de Jin suave-duro. Y cuando el empleo de los músculos se reduce al mínimo y el Qi representa el papel principal, tenemos el Jin suave. El Jin suave-duro y, especialmente, el Jin suave se expresan normalmente en forma de pulso. El Jin suave se compara a menudo con un látigo, que puede desarrollar una gran cantidad de fuerza en un lapso muy corto de tiempo y concentrarla en un área muy pequeña. Cuando chasqueamos un látigo, queda suelto, flojo, como si transmitiera una onda o pulso de energía a lo largo de toda su longitud hasta la punta. Del mismo modo, cuanto se utiliza el Jin suave los músculos permanecen relativamente relajados como si transmitiéramos un pulso de energía a través del cuerpo. Esto se hace con los tendones y los extremos de los músculos, con el apoyo del Qi.

Cuando se manifiesta el Jin suave, la emisión de Jin es un pulso de energía relativamente, corto, fluido y relajado, sin ningún tipo de cambios angulares en la dirección.  El pulso puede ser largo o corto, cerca del cuerpo o a distancia. Puede ser una contracción repentina y expansión a medida que hacemos saltar al oponente, o un “espasmo” aún más brusco como cuando golpeamos o rompemos algo.


Esta ilustración quizás nos ayude a entender la diferencia entre Jin y fuerza muscular (Li). En el gráfico, la coordenada vertical representa la profundidad a la cual puede penetrar la fuerza y la horizontal el tiempo transcurrido. Las áreas bajo las curvas representan la fuerza generada por cada una. Suponemos que las áreas bajo las curvas son iguales, es decir, la fuerza generada por cada curva es la misma.

En la curva 1, la fuerza se genera, alcanza su máximo, se mantiene ahí por un tiempo y luego cae a cero. Sin un fuerte apoyo del Qi, este es un ejemplo típico de Li; predomina la fuerza muscular y la penetración es limitada, como en el golpe medio. Sin el apoyo del Qi, sería considerado Jin duro.
 
En la curva 2, tanto los músculos como el Qi están involucrados y la fuerza está en su máximo durante un tiempo más corto. Puesto que la fuerza generada es la misma que en la curva 1, el pico tiene que llegar más alto lo que significa que hay una mayor penetración. En orden a lograrlo, los músculos deben estar relajados para permitir que el Qi fluya sin problemas y pueda apoyarlos ya sea desde el área local o el Dan Tien inferior (campo de elixir). El Dan Tien inferior está localizado en el punto medio de nuestro abdomen, y se le considera el centro del sistema circulatorio de energía del cuerpo. Esta es la idea general del Jin suave-duro. En este Jin, el cuerpo está flexible y relajado para que el Qi pueda ser dirigido al área donde el Jin será manifestado. Una vez que llega el Qi, una ligera pero intensa tensión muscular es generada intencionalmente y la fuerza se manifiesta. Este es el Jin usado predominantemente para golpear en los estilos marciales suaves-duros como el Kung-fu de la Grulla Blanca

En la curva 3, el tiempo en se genera la fuerza es aún más corto. Los músculos deben estar extremadamente relajados para generar y expresar esta fuerza tan pronunciadamente penetrante. Para alcanzar una fuerza que penetre profundamente, la velocidad es un factor fundamental de éxito. Naturalmente, el Qi desempeña el papel principal en el Jin suave. La curva 3 es el Jin usado típicamente para golpear en las artes internas, como el Taijiquan (Tai chi chuan).

Desde el punto de vista de la utilización del músculo, la curva 1 es como un bastón de madera, la curva 2 como un bastón de caña y la curva 3 como un látigo. El bastón de madera es rígido como los músculos tensos, la caña es mas flexible, y el látigo es blando; su poder es fuerte y concentrado. Pero incluso la curva que representa un alto nivel de potencia, todavía no constituye el más alto poder en las artes marciales. El nivel más alto de la manifestación de Qi en Jin puede ser representado por la línea 4. Aquí, la fuerza muscular se reduce al mínimo y el Qi desempeña el papel fundamental en la manifestación de fuerza. Cuando un artista marcial ha alcanzado este nivel, es capaz de transportar su Qi dentro del cuerpo de su enemigo a través de las cavidades de acupuntura para conmocionar los órganos y causar daños o la muerte instantánea. El tiempo empleado es extremadamente corto y la penetración es más profunda que la que es posible con Jin o Li. Esto se conoce como la habilidad de “Presionar Cavidades” (Dian Xue) o “Presionar los Canales de Qi Primarios” (Dian Mai / Dim Mak). Para que estas técnicas sean efectivas es necesario una detallada compresión del sistema de circulación energética del cuerpo humano así como de qué puntos son vitales y a qué hora del día.

(El Dim Mak es una disciplina controvertida y es considerado un mito en los tiempos modernos. Muchas personas no creen que sea posible y, de hecho, tampoco creen que exista el Qi o el sistema de circulación energética del cuerpo humano. Sin embargo, en el ámbito de las artes marciales chinas tradicionales es muy conocido y comprendido. Además, durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses realizaron extensos estudios sobre el sistema de circulación del Qi, aplicando técnicas Dim Mak a civiles chinos capturados en el territorio Manchú (Noroeste de China). Mediante un cuidadoso registro de los datos resultantes de estos “experimentos”, torturando y asesinando a muchas personas en el proceso, verificaron la exactitud de sus conocimientos sobre el sistema circulatorio energético del cuerpo humano y la efectividad de las técnicas Dim Mak. Esta información ha sido publicada en otros países y estuvo disponible para publicación en Estados Unidos pero al leer los detalles, se decidió que era inmoral y peligroso publicarla.)



Li esta próximo al Jin duro, donde la fuerza muscular desempeña el papel principal en la manifestación de energía. Se dice que el Jin duro proviene de los huesos y los músculos. El Qi es mantenido desde el área local. El Jin suave-duro y el Jin suave se origina en los tendones que son apoyados fuertemente por el Qi, generado en el Dan Tien Inferior. Dado que en el Jin suave-duro y en el Jin suave el énfasis recae en los tendones, las fibras musculares pueden relajarse, permitiendo que el Qi fluya a través de ellas apoyándolas. Cuando nuestra fuerza procede de los huesos, sufrimos una fuerte inclinación a resistir y oponernos directamente a la fuerza del contrincante. Pero cuando la fuerza se deriva de los tendones es más fácil ser flexible y esquivo, despareciendo de delante del ataque del oponente y apareciendo en su punto débil.

Para conseguir un Qi más fuerte, necesitamos una mente meditativa, capaz de generar una potente FEM. Mediante esa concentración, podemos elevar nuestro espíritu a un estado altamente centrado desde el que podemos gobernar todo nuestro ser más eficientemente. Cuando esto sucede, somos capaces de manifestar nuestro poder físico al máximo.

Sobre el Autor del artículo. 

El Dr. Yang, Jwing-Ming nació el 11 de agosto de 1946, en Xinzhu Xian, Taiwan, República de China. Empezó su entrenamiento Wushu a la edad de 15 años con el Maestro Cheng Gin-Gsao, según el estilo Shaolín de la Grulla Blanca (Bai He). El Maestro Cheng aprendió el principio Taizuquan, de niño, con su padre. A los 15 años de edad empezó a estudiar la Grulla Blanca como el Maestro Jin, Shao-Feng y siguió con él durante 25 años hasta la muerte del Maestro.


En 30 años de estudio (1961-1974) con el Maestro Cheng, el Dr. Yang se hizo un experto en el estilo de la Grulla Blanca de las artes marciales chinas, tanto con las manos vacías como con diversas armas (sable, palo, lanza, tridente, dos barras cortas y otras muchas armas). Con el mismo Maestro estudió también Qin Na (o Chin Na) de la Grulla Blanca, masajes Tui Na, y Dian Xue y tratamiento de hierbas.

A la edad de 16 años, el Dr. Yang empezó el estudio de Taijiquan (estilo Yang) con el Maestro Kao Tao. Después de aprender con el Maestro Tao, el Dr. Yang siguió estudiando e investigando el Taijiquan con varios maestros y practicantes con experiencia, como el Maestro Li, Mao-Ching y el Sr. Wilson Chen, en Taipei.

El Maestro Li aprendió Taijiquan con el famoso Maestro Han Ching-Tan, y el Sr. Chen, con el Maestro Chang Xiang-San. El Dr. Yang ha dominado el Taiji con manos limpias, empujando con las manos, la secuencia de dos hombres luchando, la espada Taiji, el sable Taiei y el Qigong Taiji.

Cuando el Dr. Yang tenía 18 años entró en el colegio Tamkang de Taipei Xian, para estudiar Física. En dicho colegio empezó el estudio del tradicional Puño largo Shaolín (Changquan o Chang Chuan) con el Maestro Li Mao-Ching, en el Club Guoshu del Tamkane, y llegó a ser ayudante del Maestro Li. En 1971 se graduó en física en la Universidad Nacional de Taiwan y pasó a prestar servicio en la Fuerza Aérea China, de 1971 a 1972. En el servicio militar, el Dr. Yang enseñó física en la Academia de Jóvenes de las Fuerzas Aéreas Chinas, al mismo tiempo que el Wushu. Después de licenciarse con honores en 1972, volvió de nuevo al colegio Tamkang para enseñar física y reanudar los estudios con el Maestro Li Mao-Ching. Con el Maestro Li, el Dr. Yang aprendió el estilo Wushu del norte, que comprende tanto las técnicas de manos vacias (especialmente el movimiento de pies) como el uso de numerosas armas.

En 1974 el Dr. Yang fue a Estados Unidos para estudiar Ingeniería Mecánica en la Universidad Purdue. A petición de algunos estudiantes, el Dr. Yang empezó a enseñar Kung Fu, lo que dio origen, en la primavera de 1975, al Club de Investigación de Kung Fu Chino de la Universidad Purdue. Mientras estuvo en Purdue, dio también cursos de Taijiquan, acreditados por el colegio. En mayo de 1978, recibió el grado de Dr. en Física, en la especialidad de Ingeniería Mecánica, por la Universidad Purdue.

En 1980, el Dr. Yang se trasladó a Houston para trabajar en la compañía Texas Instruments. Allí fundó la Academia Yang de Kung Fu Shaolín de la que, cuando él se trasladó a Boston, en 1982, se hizo cargo su alumno, el Sr. Jeffery Bolt. El 1 de octubre de 1982, fundó en Boston la Academia Yang de Artes Marciales (YMAA).

En Enero de 1984 abandonó su carrera de ingeniero para dedicar más tiempo a la investigación, a la escritura y a la enseñanza. En marzo de 1986 adquirió una propiedad en la zona de Boston conocida como Jamaica Plain, para utilizarla como sede central de la nueva organización, la Asociación Yang de Artes Marciales. La organización siguió expandiéndose y , el 1 de julio de 1989, la YMAA se convirtió en una rama de la Asociación Yang de Artes Orientales, Inc. (YOAA, Inc.).

En resumen, el Dr. Yang ha estado dedicándose al Wushu chino desde 1961. Durante este tiempo, dedicó trece años al aprendizaje de la Grulla Blanca de Shaolin (Bai He), el Puño largo de Shaolin (Changquan) y el Taijiquan. El Dr. Yang tiene más de treinta años de experiencia en la enseñanza: siete años en Taiwan, cinco años en la Universidad Purdue, dos años en Houston (Texas) y, desde 1982, en Boston (Massachusetts).

El Dr. Yang ha sido invitado a ofrecer seminarios por todo el mundo para compartir su conocimiento de las artes marciales chinas y del Qigong. Entre los países que ha visitado están Canadá, México, Francia, Italia, Polonia, Inglaterra, Irlanda, Suiza y Alemania.


miércoles, 1 de junio de 2011

El Aikido, el camino de la armonia


El Aikidō (合気道、合氣 "el camino de la energía y la armonía") es un gendai budō o arte marcial moderno del Japón. Fue desarrollado inicialmente por Morihei Ueshiba (1883-1969), aproximadamente entre los años de 1930 y 1960. 

La característica fundamental del Aikido es la búsqueda de la armonización/ neutralización del contrario en situaciones de conflicto, dando lugar a la derrota del adversario sin dañarlo; propiciando la educación del instinto propio, la auto-reflexión y la evolución del oponente. En lugar de "simplemente" destruirle o humillarle; buscando a su vez el propio crecimiento personal. Formándonos como personas valiosas para la sociedad.

El gran maestro (llamado también O-sensei) Morihei Ueshiba desarrolló el Aikido tras estudiar en varias escuelas de artes marciales japonesas de combate, con y sin armas; entre ellas están: Hōzōin-ryū Sojutsu (Lanza) Tenjin Shin' Yo Ryu Jujutsu (lucha) con Tokusaburo Tozawa en 1901, Gozo-Ha Yagyu Shingan Ryu kenjutsu (sable) con Masakatsu Nakai entre 1903 y 1908, Judo con Kiyoichi Takagi en 1911 y durante un tiempo Daitō-ryū aiki-jutsu con el famoso Sōkaku Takeda, hasta que este le expulso.


El Aikido y su eficacia en combate


Los aikidokas experimentados saben que esta cuestión es mucho menos relevante de lo que podría parecer. Sin embargo, en una cultura como la occidental, orientada esencialmente a resultados prácticos e inmediatos, es inevitable que nos planteemos y nos planteen constantemente este tema.

Hay varios motivos por los que se podría dudar de la efectividad del Aikido como técnica de combate. En primer lugar, es muy frecuente que oigamos el comentario de que parece que las técnicas están “coreografiadas” y que no son reales. Esta crítica encierra un punto de verdad y cualquier aikidoka es perfectamente consciente de cuáles serían las consecuencias si uke ejecuta un ataque sin ningún control (porque una técnica de aikido es tanto más efectiva en cuanto mayor ímpetu encierra el ataque) y/o no sabe recibir adecuadamente la técnica. En el mejor de los casos, acabaremos con alguna contusión o distensión leve. En el peor, con alguna lesión articular o cervical grave. En cambio, este factor se atenúa con los años de entrenamiento ya que uke aprende a controlar las consecuencias que una técnica puede tener sobre él y precisamente eso permite a tori ejecutar la técnica con mayor eficacia.

En segundo lugar, es importante tener en cuenta que las técnicas de aikido se realizan contra ataques “idealizados” y alejados de los ataques que recibiríamos en una pelea en la calle. Eso ha motivado que algunas escuelas de Aikido hayan incluido otro tipo de ataques. Sin embargo, el tipo de ataque es menos relevante de lo que se podría pensar porque algunos de los conceptos básicos del aikido hacen referencia a
nuestra colocación respecto al atacante y la línea de ataque pero también a nuestra capacidad de anticipación. Estos conceptos son constantes independientemente del tipo de ataque y por lo tanto aplicables a todo tipo de situaciones. Además, aunque al principio de nuestra instrucción los ataques son muy lentos y marcados, a medida que progresamos, los ataques deben ganar en rapidez, fuerza e intención, ayudando al aikidoka a adaptarse a un número cada vez mayor de ataques y situaciones.

Por último, muchas de las técnicas en Aikido (especialmente si nuestro nivel no es muy elevado) requieren la aplicación previa de un atemi (golpe o ataque) para ser efectivas. Los atemis suelen omitirse en los entrenamientos para evitar posibles lesiones. 

Teniendo en cuenta lo que hemos explicado, se podría argumentar que estos aspectos limitan considerablemente la efectividad del aikido como técnica de combate. Parcialmente puede ser así, pero también debemos pensar que O Sensei, en el momento de desarrollar el Aikido, partió de técnicas que esencialmente buscaban ser efectivas. Sin embargo, es imprescindible tener que en cuenta que O Sensei eligió deliberadamente que el Aikido se convirtiera en algo más que en un “arte marcial efectiva”. Por lo tanto, es muy posible que otras artes marciales puedan ser más efectivas en combate. 

Si lanzamos un puñetazo o una patada, quizá no seamos completamente eficaces neutralizando a nuestro adversario, pero lograremos parcialmente nuestro objetivo. En Aikido, en cambio llevar a cabo, es prácticamente imposible realizar una técnica de forma efectiva sin tener un cierto control sobre conceptos como el ritmo, la extensión, el centro, el momento de entrada (irimi), la anticipación, la estabilidad, la unión, etc... Alcanzar una mínima comprensión de estos conceptos a la mayoría nos lleva años de entrenamiento.

Sin embargo, y precisamente porque desde el principio ya se hace mucho hincapié sobre los conceptos básicos que se encuentran en la base de prácticamente cualquier marcial, una vez poseamos un cierto nivel de control sobre los mismos, nuestro nivel de efectividad se incrementará de forma dramática. Irónicamente, cuando lleguemos a este punto muy probablemente nos encontremos con que nunca más debamos aplicar el Aikido a una situación de combate. La anticipación perfecta consiste en anticiparse al combate en sí, la unión perfecta consiste en conseguir entender tan bien a nuestro oponente que la agresión deja de ser necesaria. 

En cualquier caso, una de las grandes ventajas del Aikido es su maleabilidad y la facilidad para adaptarla a nuestra personalidad, intereses y objetivos. Probablemente, si nuestro interés es aplicarla en situaciones de combate, llegaremos a conseguir que nuestro Aikido sea altamente efectivo. Si nuestro interés recae más en los aspectos filosóficos y espirituales de este arte marcial el Aikido será una herramienta de desarrollo mucho más que un conjunto de técnicas de combate.

A este respecto, O Sensei expresó muy claramente cuál era su predilección al hablar sobre el concepto del Budo:

“Estás en un error si crees que el Budo significa tener oponentes y enemigos, y ser fuerte y cruel con ellos. La verdad del Budo es ser uno mismo con el universo, esto es, estar en unión con el centro del Universo”.


Mi experiencia personal con el Aikido

Ahi van 2 añitos de mi vida...
Hace ya algunos años tome clases de Aikido en un dojo cercano, muy interesado en el arte de Morihei Ueshiba. Durante dos años de entrenamiento aprendí a familiarizarme con la etiqueta, historia y técnicas más básicas de este arte marcial… y lo abandoné.

Me explicare. En un principio me atrajo del Aikido su filosofía de “evitar la agresión anulando al adversario", no con violencia, sino con técnica, utilizando su fuerza y agresividad contra el mismo. Este concepto tan civilizado es realmente practico en la sociedad moderna, ya que le protege a uno frente a la ley en caso de tener que repeler una agresión, además, el Aikido no es un sistema físicamente exigente, lo cual era otra ventaja mas, ya que tristemente, en la vida siempre hay alguien mas fuerte que tu.

Por si fuera poco, en el Aikido se “entrenaba” el uso de algunas armas japonesas, como el sable (Bokken), el Bo (palo largo) y el Yo (palo corto), a parte de desarmes de cuchillo (Tanto). Lo cual seria mi primer contacto con la lucha con armas.

Por todas estas cosas, parecía el arte marcial perfecto, pero tristemente me decepciono… un día me percate de que por las peculiaridades de su entrenamiento (comentadas antes en este articulo) y tras dos años de esfuerzo no sabia defenderme mejor que antes de iniciarme en el. Mi forma física era muy similar, y las técnicas que había aprendido eran extremadamente difíciles de aplicar en una situación real… y lo peor de todo es que aparentemente muchos de mis compañeros de dojo (algunos mucho mas experimentados que yo) tampoco parecieran lograrlo con la solvencia necesaria.

Aun con todo, sigo pensando que el arte del Aikido si puede llegar a ser un arte marcial eficaz fuera del dojo, pero sin duda es un sistema que, ya sea por su sistema de aprendizaje, ya por su propia concepción, es uno de los sistemas que tiene mayor curva de aprendizaje, y que si realmente se quiere utilizar como sistema de defensa personal, exigirá al aikidoka experto una aproximación mucho mas dura y realista a sus técnicas.

martes, 24 de mayo de 2011

Los Tatuajes Invencibles de Buda

BANG PHRA (TAILANDIA)

Con la mirada endurecida y el pecho erguido, decenas de gánsters y criminales se han ido congregando desde el alba frente al templo de Bang Phra. El inimitable grupo de peregrinos incluye a violadores y atracadores, algún asesino a sueldo, muchos ex convictos y no pocos rateros de los suburbios de Bangkok*.

No buscan ni el perdón ni un retiro celestial lejos del mundo del hampa, sólo los tatuajes invencibles de Buda.

«Tengo muchos enemigos y sólo la magia de Bang Phra puede hacer que las balas no me hieran y los cuchillos se doblen al contacto con mi piel», dice el joven Piatnee, de profesión «no es asunto suyo». Los creyentes llegan al templo situado a una hora de Bangkok desde todos los rincones de Tailandia atraídos por increíbles leyendas sobre el poder de los tatuajes. Ahí está el guerrero que derrotó él solo a todo un Ejército, el campesino que resultó ileso tras pisar una mina o aquel delincuente que logró parar una bala con los dientes.

Las escaleras que llevan al templo están llenas de jóvenes esperando su turno con los torsos desnudos. Al final de la cola se encuentra, cruzado de piernas y envuelto en su túnica naranja, el monje Pao. «Nosotros no preguntamos en qué utilizan estos hombres sus poderes, pero para que los tatuajes funcionen se deben cumplir los principios budistas de no matar, no robar, no cometer adulterio, no mentir o no beber alcohol», dice el religioso levantando el tono para que todos puedan escucharle.

Pao tiene junto a él sus utensilios de trabajo: una aguja de 60 centímetros de largo y un bote lleno de tinta mezclada con hierbas chinas y veneno de serpiente. Dos hombres ayudan a sujetar a los voluntarios que se retuercen de dolor mientras Pao graba en su piel, lentamente, escrituras antiguas en jemer y dibujos de fieras salvajes.

Una misma aguja sirve para tatuar a decenas de jóvenes antes de ser esterilizada con alcohol. «Si tienes sida no vengas a tatuarte», dice el cartel de la entrada.

El secreto de los tatuajes mágicos fue aprendido por el abad del templo Luang Phor Pern cuando estudiaba la forma de proteger a los soldados tailandeses en sus batallas. Luang murió en 2002, pero antes de marcharse a un mundo mejor enseñó su arte a otros cinco monjes que han recogido su herencia. Cada sesión de tatuaje puede durar cerca de dos horas y termina con un ritual de éxtasis que en ocasiones lleva al tatuado a arrastrarse por el suelo entre aullidos antes de perder el conocimiento. «Es para espantar a los demonios», dice Pao mientras ora en alto para completar la ceremonia.

En los últimos 20 años más de 5.000 personas han sido tatuadas en Bang Phra.

Muchos vuelven a por más dibujos convencidos de que sumarán nuevos poderes o reforzarán los que ya tienen. Pradaaji, un ex convicto que ha cubierto el 70% de su cuerpo en 12 años de sesiones, asegura que ésta será la última vez. «En este tiempo he tenido accidentes de moto, peleas, me he caído por la ventana de casa y no me ha pasado nada», dice mostrando los tigres que adornan sus pechos.¿Profesión? Tampoco «es asunto suyo».


Lo normal es que los recién tatuados busquen pelea nada más salir del templo para poner a prueba su nueva arma secreta. Si la leyenda no deja de crecer es porque aquellos que no encuentran protección rara vez viven para contarlo. «La magia sólo funciona si crees de verdad en ella», aseguran los peregrinos justificando fallos pasados. Aunque el templo de Bang Phra fue construido hace 326 años, la práctica de los tatuajes empezó hace cuatro décadas. Viéndose desbordados por los visitantes, los monjes fijaron el último sábado de febrero como el día de peregrinación.

Artículo de David Jiménez


  * Esta es la opinión del autor original del artículo, sin embargo, investigando un poco el tema, uno descubre que estos tatuajes son también muy populares entre muchas otras ramas de la sociedad tailandesa, siendo frecuentes entre soldados, policías, políticos y luchadores de Muay Thai entre muchos otros.


El arte del Sak Yant

Sak Yant es el nombre tailandés para el arte de tatuar diseños geométricos sagrados en la piel. El Yant (o Yantra, como se los conoce en occidente), es tatuado normalmente por monjes budistas, o por hombres santos del Brahmin. Los tatuajes de Yant se han desarrollado a lo largo de los siglos bajo la influencia de varias y diversas creencias. Así, los diseños de Yantra existieron ya en la India hindú, y fueron adaptados por los thailandeses e incorporados a su religión cuando estos se convirtieron al budismo.

En la tradición antigua de Tailandia los guerreros eran tatuados para hacer sus cuerpos agiles y duros en la batalla. Cada tatuaje de Yant tiene una funcion, asi los hay que protegen contra las armas blancas (como cuchillos) o las balas, dar agilidad, fuerza o carisma al que los lleve, asi como protegerle contra el mal y los malos espiritus.

    sábado, 21 de mayo de 2011

    El Kenpo

    El Kenpo (拳法) es el nombre de algunos estilos chinos de artes marciales, con influencia de las artes marciales tradicionales japonesas o gendai budo, y más recientemente también de las artes marciales filipinas, kali, arnis o eskrima. La palabra kenpo es la traducción en idioma japonés de la palabra en idioma chino “Quan Fa” y significa “arte marcial de origen chino”. El termino kenpo es usado para referirse a las artes marciales chinas (Wu Shu/ Kung Fu) específicamente al kung fu tradicional, considerado el abuelo de muchos de los estilos nipones; estas artes fueron practicadas en Japón y desarrolladas actualmente en otros países.

    En sus inicios, este arte marcial fue aprendido por varios maestros japoneses o ya con anterioridad por los guerreros samurai que viajaron a China en busca de conocimiento marcial y aprendieron el Wu Shu (también llamado Kung Fu). Estos maestros al regresar a Japón comenzaron a enseñar el Chuan Fa o Quan Fa (así se le conocía antiguamente al Wu Shu) como Kenpo o Kempo, con algo de influencia japonesa, también por eso algunas veces se le considera un estilo diferente con un mayor énfasis en las técnicas circulares y de golpeo continuo con las manos que el karate.

    Literalmente significa "puño método", que conceptualmente se traduce como "método de lucha de mano vacía", aunque dada la polisemia de los ideogramas, erróneamente en la actualidad es traducido como "ley del puño" ya que tiene una sonoridad más agresiva cuando realmente su significado original tradicional no es tal.

    Elvis Presley llego a obtener 8º Dan de Kenpo Karate

    Actualmente existen decenas de estilos de Kenpo moderno o posteriores a la Segunda Guerra Mundial (1939- 1945) pues con el tiempo varios maestros japoneses y extranjeros aprendieron otras artes marciales, desarrollando varias corrientes y estilos del arte. Así se comenzó a enseñar el Kenpo moderno basado (Wu Shu) con un estilo propio; entre estos maestros los más conocidos son Adriano Emperado quien fundó el Kajukenbo y Ed parker quien fundó el Kenpo Karate

    En cualquier caso, en la actualidad hay una enorme diversidad de estilos del llamado Kenpo moderno, de muy variado concepto y prestigio marcial, siendo solamente algunos de estos los siguientes:
    • American Kenpo
    • Kosho Shorei Ryu Kenpo
    • Fu Shih Kenpo
    • Shiorinshi kenpo
    • Byakuren kenp
    • Nippon kenpo
    • Kenpo Kai
    • Kenpo karate
    • Kajukenbo, o integración del Karate, Judo, Kenpo y Boxeo.
    • Yoseikan Kempo.
    • Kenpo contact
    • Goshin ryu kenpo
    • Kenpo 5.0
    • Agni kenpo
    • Bulgarian kenpo
    • Kenpo shorinji
    • Kenpo Kinético
    • Kenpo Shibusawa Ha
    • kenpo nhan vo dao
    • Kenpo Jitsu

    Mi experiencia personal con el Kenpo

    ¡¡Ayuuuuken!!
    Ciertamente, de los estilos que he practicado en mi vida (Judo, Kenpo, Aikido y actualmente Hung Gar) el del Kenpo es en el que menos experiencia acumule. Estando yo estudiando en Madrid, en plena adolescencia, llego una escuela de Kenpo Jitsu la cual se ofrecía a impartir clases de su joven estilo a los que quisiésemos aprenderla. 

    El Kenpo Jitsu es un sistema de entrenamiento de Kenpo creado en España con la intención de agrupar en el mismo a los diferentes estilos que se practican con la misma raíz y base común Chino-Japonesa de Kenpo.

    La alternativa era el Judo, y por ahí ya había pasado, así que me decidí por probar algo nuevo… ¡cual fue mi decepción cuando descubrí que yo era el único alumno interesado!

    Este inicio tan decepcionante, también debió de serlo para mi “instructora”, ya que al tercer día de entrenamiento la susodicha no se digno en aparecer, y nunca mas volví a saber de ella… como podréis imaginar eso no me agrado en demasía. Máxime cuando por cuestiones que no vienen al caso no podíamos desplazarnos a un gimnasio de fuera, con lo cual mi prometedora carrera de Kenpoista terminaba allí mismo.

    sábado, 14 de mayo de 2011

    El Krav Maga

    El Krav Maga es el sistema oficial de defensa personal israelí. Se traduce del hebreo como combate de contacto.

    Tiene su origen en el combate militar y fue desarrollado en medio del terror nazi, durante la Segunda Guerra Mundial.

    Su creador fue Imi Lichtenfeld (1910-1998) experto en Artes Marciales que a finales de los años 40 era el instructor jefe de combate cuerpo a cuerpo del ejército israelí.

    Después de la Creación del Estado Israelí por parte de EEUU en 1948, comenzó la guerra con sus vecinos y se empezó a enseñar a sus soldados. Enfatizando la efectividad, las técnicas son directas y se trata de finalizar el enfrentamiento lo antes posible.

    Desde ese momento, el Krav Maga pasó a ser desarrollado, estudiado, testeado y mejorado en función de la efectividad. Uno de los principales responsables fue un alumno aventajado del creador, asistente del mismo, llamado Eyal Yanilov.

    Como sistema, el Krav Maga es relativamente nuevo, con poco más de 50 años pero es un sistema muy estudiado en la actualidad no solamente por personal militar y policial, sino que se ha extendido a la población civil que busca un sistema realista aplicado a la autodefensa.

    El Krav Maga no es un Arte Marcial, las Artes Marciales son un camino de vida con una filosofía propia que exige compromiso por parte de sus practicantes. El Krav Maga tiene otros objetivos como sistema de autodefensa, centrándose únicamente en la efectividad técnica. Por lo tanto, como es obvio, carece de sistema de combate deportivo, Katas, Kuens, Tuls, etc…

    En Krav Maga está todo permitido, las técnicas que suelen considerarse ilegales en los Deportes de Combate (Boxeo, Kick Boxing, Muay Thai, etc…) son las más usadas en el Krav Maga.

    Se estudian enfrentamientos en diversos tipos de escenarios, por ejemplo un ascensor, cabina telefónica, interior de un avión, coches, etc…, con y sin armas, contra uno o varios oponentes, bajo condiciones extremas con rehenes y ante ataques violentos de diversa índole. El Krav Maga busca los movimientos naturales del cuerpo para atacar y defender, no es tan importante la constitución física, como lo es la técnica. Por eso se utilizan muchas partes del cuerpo para golpear, desde puños y pies hasta codos rodillas y cabeza, entre otras. Como en otros sistemas de defensa personal o Artes Marciales, las secuencias técnicas son practicadas una y otra vez tratando de convertirlas en actos reflejos, ya que en el momento de defenderse no se puede pensar, hay que actuar de forma automática.

    En Krav Maga se plantean situaciones contra atacantes armados, ya sea con armas blancas o de fuego, se aplican proyecciones, luxaciones, golpes, etc…, llegando teóricamente hasta la muerte del adversario, ya que lo importante en el Krav Maga es anteponer nuestra vida a la del atacante.

    Se estudia psicología de combate, las reacciones físicas de un atacante en condiciones de stress, drogadicción o miedo, Así como el control psicológico del practicante, aprender a controlar el miedo, la ansiedad, a mantener la mente fría para saber cual es el momento correcto de atacar.

    Debido a su reputación de efectividad en situaciones reales de alto riesgo y su filosofia tipicamente militar, el Krav Maga ha sido adoptado por fuerzas especiales de varias partes del mundo como la CIA, los equipos SWAT, FBI, Navy Seals, GIGN, entre otras.


    Articulo inspirado en otro previo de Oz

    miércoles, 11 de mayo de 2011

    La Espiritualidad y el Kung Fu













    Hace unos años un joven alemán desorientado, en un mundo donde él pensaba que no encajaba, y habiendo perdido el sentido de su vida que consideraba estancada, decidió emigrar a China e internarse en la Academia china de Kung Fu, en Shao Lin.

    El templo de Shao Lin es la cuna de las artes marciales chinas que está estrictamente unida a la religión budista.

    A este joven, que era el único extranjero, lo llamaron Shang Li, y era habitual que la gente del lugar lo rodeara en las calles de ese barrio bajo tan populoso, con mucha curiosidad. El joven no hablaba ni inglés ni chino, por lo tanto la comunicación sólo podía lograrse con algunos gestos universales.

    Vivía en condiciones muy precarias, en comparación a las comodidades a las que estaba acostumbrado en su lugar de origen, y en ese pueblo, además de que la higiene era desastrosa, no había ni calefacción ni agua corriente.

    El primer período en la escuela fue muy riguroso, había sólo un baño para doscientos estudiantes y el olor a amoníaco durante todo el día lo descomponía. El clima era muy severo, la comida se reducía a un cuenco de agua con algo de arroz por día, ni dulce ni salado y a veces un trozo de pan cocinado al vapor, y el agua le provocó problemas intestinales y vómitos hasta que se acostumbró.

    La presión mental que sufren los estudiantes durante los primeros años en el templo no permite relajarse porque no hay excusas.

    Impera una dura disciplina sin cuestionamientos y las faltas eran sancionadas con castigos físicos.


    La mayoría de los estudiantes de esa escuela, son chinos que luego de ese entrenamiento pueden elegir ser policías, militares o dedicarse a practicar las artes marciales.

    El nuevo nombre del joven alemán fue Yang Li, que estudió Budismo y practicó durante siete años artes marciales en la escuela de Shao Lin.

    El Budismo en ese lugar es la parte central de la vida cotidiana, el templo el lugar principal y la comida es vegetariana.

    Yang Li todavía no es un monje, apenas es un discípulo del templo, puede tener posesiones, casarse y tener hijos. Un monje en cambio, debe separarse de todo lo material y vivir de las donaciones.

    Todas las lecciones de las artes marciales tienen el mismo fundamento: la meta es encontrar el corazón. Hay que conocer la cultura china para encontrar la conexión con el Kung Fu, y el Budismo se aprende con la teoría y la práctica, o sea con el cuerpo y el alma.

    El arte del Kung Fu está en los movimientos suaves, que también pueden ser fuertes en algunos casos.
    Por ejemplo: en el boxeo los movimientos son fuertes y rápidos pero también pueden ser suaves y lentos; y en la escritura es igual, algunos rasgos son fuertes y otros más débiles. La caligrafía china y el Kung Fu también se relacionan.




    Hay dos caminos para aprender: 

    Practicar más y prestar atención a los demás para mejorar, llegando a alcanzar al mismo tiempo cierto nivel espiritual.




    Actualmente las escuelas de Kung Fu ofrecen mayores comodidades, ya que con los años las condiciones de vida han mejorado.

    Yang Li finalmente se adaptó. Sostiene que las reglas chinas son las que más disfruta porque en el resto del mundo tiene que vivir decidiendo qué hacer y eso para él que se sentía desorientado, le resultaba muy difícil.
    Reconoce que es un estilo de vida diferente y riguroso y que hay que esforzarse, pero se logra adquirir una coraza de hierro, una fuerza interna que considera buena para todas las facetas de la vida, porque entrenar el corazón es maravilloso.

    Yang Li está convencido que el hombre común es débil para resistir las influencias como el dinero, los compañeros de correrías, la fama, y no se da cuenta que está perdiendo su valioso tiempo para ser él mismo.
    Aplacando al alma y practicando las enseñanzas y la Verdad de Buda, todos los seres somos iguales, así como también, los animales y hasta los insectos, porque la vida está en todos ellos.

    Yang Li afirma que para comprender todo esto hay que cultivar el espíritu y para saber qué es la vida sólo se necesita experimentar y observar.

    Cuando sometemos al cuerpo a una severa disciplina nos encontramos con nosotros mismos

    Desde luego esta es la experiencia personal de Yang Li, y puede o no tener razón en sus razonamientos, pero creo no equivocarme demasiado en dar por validos sus planteamientos mas básicos o esenciales, los cuales, al margen de religiones, se centran en que, para que una persona pueda crecer equilibrada ha de abandonar la vida de autocomplacencia, imponerse obligaciones, discriminar entre lo que se supone que necesita y lo que realmente necesita, respetar a los demás y al mundo en el que habita.


    Y creo que una buena vía para lograrlo es a través de las artes marciales.