martes, 24 de mayo de 2011

Los Tatuajes Invencibles de Buda

BANG PHRA (TAILANDIA)

Con la mirada endurecida y el pecho erguido, decenas de gánsters y criminales se han ido congregando desde el alba frente al templo de Bang Phra. El inimitable grupo de peregrinos incluye a violadores y atracadores, algún asesino a sueldo, muchos ex convictos y no pocos rateros de los suburbios de Bangkok*.

No buscan ni el perdón ni un retiro celestial lejos del mundo del hampa, sólo los tatuajes invencibles de Buda.

«Tengo muchos enemigos y sólo la magia de Bang Phra puede hacer que las balas no me hieran y los cuchillos se doblen al contacto con mi piel», dice el joven Piatnee, de profesión «no es asunto suyo». Los creyentes llegan al templo situado a una hora de Bangkok desde todos los rincones de Tailandia atraídos por increíbles leyendas sobre el poder de los tatuajes. Ahí está el guerrero que derrotó él solo a todo un Ejército, el campesino que resultó ileso tras pisar una mina o aquel delincuente que logró parar una bala con los dientes.

Las escaleras que llevan al templo están llenas de jóvenes esperando su turno con los torsos desnudos. Al final de la cola se encuentra, cruzado de piernas y envuelto en su túnica naranja, el monje Pao. «Nosotros no preguntamos en qué utilizan estos hombres sus poderes, pero para que los tatuajes funcionen se deben cumplir los principios budistas de no matar, no robar, no cometer adulterio, no mentir o no beber alcohol», dice el religioso levantando el tono para que todos puedan escucharle.

Pao tiene junto a él sus utensilios de trabajo: una aguja de 60 centímetros de largo y un bote lleno de tinta mezclada con hierbas chinas y veneno de serpiente. Dos hombres ayudan a sujetar a los voluntarios que se retuercen de dolor mientras Pao graba en su piel, lentamente, escrituras antiguas en jemer y dibujos de fieras salvajes.

Una misma aguja sirve para tatuar a decenas de jóvenes antes de ser esterilizada con alcohol. «Si tienes sida no vengas a tatuarte», dice el cartel de la entrada.

El secreto de los tatuajes mágicos fue aprendido por el abad del templo Luang Phor Pern cuando estudiaba la forma de proteger a los soldados tailandeses en sus batallas. Luang murió en 2002, pero antes de marcharse a un mundo mejor enseñó su arte a otros cinco monjes que han recogido su herencia. Cada sesión de tatuaje puede durar cerca de dos horas y termina con un ritual de éxtasis que en ocasiones lleva al tatuado a arrastrarse por el suelo entre aullidos antes de perder el conocimiento. «Es para espantar a los demonios», dice Pao mientras ora en alto para completar la ceremonia.

En los últimos 20 años más de 5.000 personas han sido tatuadas en Bang Phra.

Muchos vuelven a por más dibujos convencidos de que sumarán nuevos poderes o reforzarán los que ya tienen. Pradaaji, un ex convicto que ha cubierto el 70% de su cuerpo en 12 años de sesiones, asegura que ésta será la última vez. «En este tiempo he tenido accidentes de moto, peleas, me he caído por la ventana de casa y no me ha pasado nada», dice mostrando los tigres que adornan sus pechos.¿Profesión? Tampoco «es asunto suyo».


Lo normal es que los recién tatuados busquen pelea nada más salir del templo para poner a prueba su nueva arma secreta. Si la leyenda no deja de crecer es porque aquellos que no encuentran protección rara vez viven para contarlo. «La magia sólo funciona si crees de verdad en ella», aseguran los peregrinos justificando fallos pasados. Aunque el templo de Bang Phra fue construido hace 326 años, la práctica de los tatuajes empezó hace cuatro décadas. Viéndose desbordados por los visitantes, los monjes fijaron el último sábado de febrero como el día de peregrinación.

Artículo de David Jiménez


  * Esta es la opinión del autor original del artículo, sin embargo, investigando un poco el tema, uno descubre que estos tatuajes son también muy populares entre muchas otras ramas de la sociedad tailandesa, siendo frecuentes entre soldados, policías, políticos y luchadores de Muay Thai entre muchos otros.


El arte del Sak Yant

Sak Yant es el nombre tailandés para el arte de tatuar diseños geométricos sagrados en la piel. El Yant (o Yantra, como se los conoce en occidente), es tatuado normalmente por monjes budistas, o por hombres santos del Brahmin. Los tatuajes de Yant se han desarrollado a lo largo de los siglos bajo la influencia de varias y diversas creencias. Así, los diseños de Yantra existieron ya en la India hindú, y fueron adaptados por los thailandeses e incorporados a su religión cuando estos se convirtieron al budismo.

En la tradición antigua de Tailandia los guerreros eran tatuados para hacer sus cuerpos agiles y duros en la batalla. Cada tatuaje de Yant tiene una funcion, asi los hay que protegen contra las armas blancas (como cuchillos) o las balas, dar agilidad, fuerza o carisma al que los lleve, asi como protegerle contra el mal y los malos espiritus.

    sábado, 21 de mayo de 2011

    El Kenpo

    El Kenpo (拳法) es el nombre de algunos estilos chinos de artes marciales, con influencia de las artes marciales tradicionales japonesas o gendai budo, y más recientemente también de las artes marciales filipinas, kali, arnis o eskrima. La palabra kenpo es la traducción en idioma japonés de la palabra en idioma chino “Quan Fa” y significa “arte marcial de origen chino”. El termino kenpo es usado para referirse a las artes marciales chinas (Wu Shu/ Kung Fu) específicamente al kung fu tradicional, considerado el abuelo de muchos de los estilos nipones; estas artes fueron practicadas en Japón y desarrolladas actualmente en otros países.

    En sus inicios, este arte marcial fue aprendido por varios maestros japoneses o ya con anterioridad por los guerreros samurai que viajaron a China en busca de conocimiento marcial y aprendieron el Wu Shu (también llamado Kung Fu). Estos maestros al regresar a Japón comenzaron a enseñar el Chuan Fa o Quan Fa (así se le conocía antiguamente al Wu Shu) como Kenpo o Kempo, con algo de influencia japonesa, también por eso algunas veces se le considera un estilo diferente con un mayor énfasis en las técnicas circulares y de golpeo continuo con las manos que el karate.

    Literalmente significa "puño método", que conceptualmente se traduce como "método de lucha de mano vacía", aunque dada la polisemia de los ideogramas, erróneamente en la actualidad es traducido como "ley del puño" ya que tiene una sonoridad más agresiva cuando realmente su significado original tradicional no es tal.

    Elvis Presley llego a obtener 8º Dan de Kenpo Karate

    Actualmente existen decenas de estilos de Kenpo moderno o posteriores a la Segunda Guerra Mundial (1939- 1945) pues con el tiempo varios maestros japoneses y extranjeros aprendieron otras artes marciales, desarrollando varias corrientes y estilos del arte. Así se comenzó a enseñar el Kenpo moderno basado (Wu Shu) con un estilo propio; entre estos maestros los más conocidos son Adriano Emperado quien fundó el Kajukenbo y Ed parker quien fundó el Kenpo Karate

    En cualquier caso, en la actualidad hay una enorme diversidad de estilos del llamado Kenpo moderno, de muy variado concepto y prestigio marcial, siendo solamente algunos de estos los siguientes:
    • American Kenpo
    • Kosho Shorei Ryu Kenpo
    • Fu Shih Kenpo
    • Shiorinshi kenpo
    • Byakuren kenp
    • Nippon kenpo
    • Kenpo Kai
    • Kenpo karate
    • Kajukenbo, o integración del Karate, Judo, Kenpo y Boxeo.
    • Yoseikan Kempo.
    • Kenpo contact
    • Goshin ryu kenpo
    • Kenpo 5.0
    • Agni kenpo
    • Bulgarian kenpo
    • Kenpo shorinji
    • Kenpo Kinético
    • Kenpo Shibusawa Ha
    • kenpo nhan vo dao
    • Kenpo Jitsu

    Mi experiencia personal con el Kenpo

    ¡¡Ayuuuuken!!
    Ciertamente, de los estilos que he practicado en mi vida (Judo, Kenpo, Aikido y actualmente Hung Gar) el del Kenpo es en el que menos experiencia acumule. Estando yo estudiando en Madrid, en plena adolescencia, llego una escuela de Kenpo Jitsu la cual se ofrecía a impartir clases de su joven estilo a los que quisiésemos aprenderla. 

    El Kenpo Jitsu es un sistema de entrenamiento de Kenpo creado en España con la intención de agrupar en el mismo a los diferentes estilos que se practican con la misma raíz y base común Chino-Japonesa de Kenpo.

    La alternativa era el Judo, y por ahí ya había pasado, así que me decidí por probar algo nuevo… ¡cual fue mi decepción cuando descubrí que yo era el único alumno interesado!

    Este inicio tan decepcionante, también debió de serlo para mi “instructora”, ya que al tercer día de entrenamiento la susodicha no se digno en aparecer, y nunca mas volví a saber de ella… como podréis imaginar eso no me agrado en demasía. Máxime cuando por cuestiones que no vienen al caso no podíamos desplazarnos a un gimnasio de fuera, con lo cual mi prometedora carrera de Kenpoista terminaba allí mismo.

    sábado, 14 de mayo de 2011

    El Krav Maga

    El Krav Maga es el sistema oficial de defensa personal israelí. Se traduce del hebreo como combate de contacto.

    Tiene su origen en el combate militar y fue desarrollado en medio del terror nazi, durante la Segunda Guerra Mundial.

    Su creador fue Imi Lichtenfeld (1910-1998) experto en Artes Marciales que a finales de los años 40 era el instructor jefe de combate cuerpo a cuerpo del ejército israelí.

    Después de la Creación del Estado Israelí por parte de EEUU en 1948, comenzó la guerra con sus vecinos y se empezó a enseñar a sus soldados. Enfatizando la efectividad, las técnicas son directas y se trata de finalizar el enfrentamiento lo antes posible.

    Desde ese momento, el Krav Maga pasó a ser desarrollado, estudiado, testeado y mejorado en función de la efectividad. Uno de los principales responsables fue un alumno aventajado del creador, asistente del mismo, llamado Eyal Yanilov.

    Como sistema, el Krav Maga es relativamente nuevo, con poco más de 50 años pero es un sistema muy estudiado en la actualidad no solamente por personal militar y policial, sino que se ha extendido a la población civil que busca un sistema realista aplicado a la autodefensa.

    El Krav Maga no es un Arte Marcial, las Artes Marciales son un camino de vida con una filosofía propia que exige compromiso por parte de sus practicantes. El Krav Maga tiene otros objetivos como sistema de autodefensa, centrándose únicamente en la efectividad técnica. Por lo tanto, como es obvio, carece de sistema de combate deportivo, Katas, Kuens, Tuls, etc…

    En Krav Maga está todo permitido, las técnicas que suelen considerarse ilegales en los Deportes de Combate (Boxeo, Kick Boxing, Muay Thai, etc…) son las más usadas en el Krav Maga.

    Se estudian enfrentamientos en diversos tipos de escenarios, por ejemplo un ascensor, cabina telefónica, interior de un avión, coches, etc…, con y sin armas, contra uno o varios oponentes, bajo condiciones extremas con rehenes y ante ataques violentos de diversa índole. El Krav Maga busca los movimientos naturales del cuerpo para atacar y defender, no es tan importante la constitución física, como lo es la técnica. Por eso se utilizan muchas partes del cuerpo para golpear, desde puños y pies hasta codos rodillas y cabeza, entre otras. Como en otros sistemas de defensa personal o Artes Marciales, las secuencias técnicas son practicadas una y otra vez tratando de convertirlas en actos reflejos, ya que en el momento de defenderse no se puede pensar, hay que actuar de forma automática.

    En Krav Maga se plantean situaciones contra atacantes armados, ya sea con armas blancas o de fuego, se aplican proyecciones, luxaciones, golpes, etc…, llegando teóricamente hasta la muerte del adversario, ya que lo importante en el Krav Maga es anteponer nuestra vida a la del atacante.

    Se estudia psicología de combate, las reacciones físicas de un atacante en condiciones de stress, drogadicción o miedo, Así como el control psicológico del practicante, aprender a controlar el miedo, la ansiedad, a mantener la mente fría para saber cual es el momento correcto de atacar.

    Debido a su reputación de efectividad en situaciones reales de alto riesgo y su filosofia tipicamente militar, el Krav Maga ha sido adoptado por fuerzas especiales de varias partes del mundo como la CIA, los equipos SWAT, FBI, Navy Seals, GIGN, entre otras.


    Articulo inspirado en otro previo de Oz

    miércoles, 11 de mayo de 2011

    La Espiritualidad y el Kung Fu













    Hace unos años un joven alemán desorientado, en un mundo donde él pensaba que no encajaba, y habiendo perdido el sentido de su vida que consideraba estancada, decidió emigrar a China e internarse en la Academia china de Kung Fu, en Shao Lin.

    El templo de Shao Lin es la cuna de las artes marciales chinas que está estrictamente unida a la religión budista.

    A este joven, que era el único extranjero, lo llamaron Shang Li, y era habitual que la gente del lugar lo rodeara en las calles de ese barrio bajo tan populoso, con mucha curiosidad. El joven no hablaba ni inglés ni chino, por lo tanto la comunicación sólo podía lograrse con algunos gestos universales.

    Vivía en condiciones muy precarias, en comparación a las comodidades a las que estaba acostumbrado en su lugar de origen, y en ese pueblo, además de que la higiene era desastrosa, no había ni calefacción ni agua corriente.

    El primer período en la escuela fue muy riguroso, había sólo un baño para doscientos estudiantes y el olor a amoníaco durante todo el día lo descomponía. El clima era muy severo, la comida se reducía a un cuenco de agua con algo de arroz por día, ni dulce ni salado y a veces un trozo de pan cocinado al vapor, y el agua le provocó problemas intestinales y vómitos hasta que se acostumbró.

    La presión mental que sufren los estudiantes durante los primeros años en el templo no permite relajarse porque no hay excusas.

    Impera una dura disciplina sin cuestionamientos y las faltas eran sancionadas con castigos físicos.


    La mayoría de los estudiantes de esa escuela, son chinos que luego de ese entrenamiento pueden elegir ser policías, militares o dedicarse a practicar las artes marciales.

    El nuevo nombre del joven alemán fue Yang Li, que estudió Budismo y practicó durante siete años artes marciales en la escuela de Shao Lin.

    El Budismo en ese lugar es la parte central de la vida cotidiana, el templo el lugar principal y la comida es vegetariana.

    Yang Li todavía no es un monje, apenas es un discípulo del templo, puede tener posesiones, casarse y tener hijos. Un monje en cambio, debe separarse de todo lo material y vivir de las donaciones.

    Todas las lecciones de las artes marciales tienen el mismo fundamento: la meta es encontrar el corazón. Hay que conocer la cultura china para encontrar la conexión con el Kung Fu, y el Budismo se aprende con la teoría y la práctica, o sea con el cuerpo y el alma.

    El arte del Kung Fu está en los movimientos suaves, que también pueden ser fuertes en algunos casos.
    Por ejemplo: en el boxeo los movimientos son fuertes y rápidos pero también pueden ser suaves y lentos; y en la escritura es igual, algunos rasgos son fuertes y otros más débiles. La caligrafía china y el Kung Fu también se relacionan.




    Hay dos caminos para aprender: 

    Practicar más y prestar atención a los demás para mejorar, llegando a alcanzar al mismo tiempo cierto nivel espiritual.




    Actualmente las escuelas de Kung Fu ofrecen mayores comodidades, ya que con los años las condiciones de vida han mejorado.

    Yang Li finalmente se adaptó. Sostiene que las reglas chinas son las que más disfruta porque en el resto del mundo tiene que vivir decidiendo qué hacer y eso para él que se sentía desorientado, le resultaba muy difícil.
    Reconoce que es un estilo de vida diferente y riguroso y que hay que esforzarse, pero se logra adquirir una coraza de hierro, una fuerza interna que considera buena para todas las facetas de la vida, porque entrenar el corazón es maravilloso.

    Yang Li está convencido que el hombre común es débil para resistir las influencias como el dinero, los compañeros de correrías, la fama, y no se da cuenta que está perdiendo su valioso tiempo para ser él mismo.
    Aplacando al alma y practicando las enseñanzas y la Verdad de Buda, todos los seres somos iguales, así como también, los animales y hasta los insectos, porque la vida está en todos ellos.

    Yang Li afirma que para comprender todo esto hay que cultivar el espíritu y para saber qué es la vida sólo se necesita experimentar y observar.

    Cuando sometemos al cuerpo a una severa disciplina nos encontramos con nosotros mismos

    Desde luego esta es la experiencia personal de Yang Li, y puede o no tener razón en sus razonamientos, pero creo no equivocarme demasiado en dar por validos sus planteamientos mas básicos o esenciales, los cuales, al margen de religiones, se centran en que, para que una persona pueda crecer equilibrada ha de abandonar la vida de autocomplacencia, imponerse obligaciones, discriminar entre lo que se supone que necesita y lo que realmente necesita, respetar a los demás y al mundo en el que habita.


    Y creo que una buena vía para lograrlo es a través de las artes marciales.

    viernes, 29 de abril de 2011

    La cadena de nueve secciones en el Kung Fu

    Esta arma es una de las menos conocidas del Kung Fu, actualmente son pocas las Escuelas que enseñan sus técnicas de manejo, pero es parte del curriculum marcial de la rama Tang Fong del Hung Gar*.

    Nota: En realidad el Bin que se entrena en esta rama del Hung Gar aunque tiene una longitud similar, tiene 5 secciones y no 9, resultando algo más rigido y pesado que este.



    Es un arma flexible que ha evolucionado con el tiempo y proviene del dardo con técnicas similares a las del látigo de Kung Fu.

    Al principio, cuando se empleaban los dardos (suerte de cuchillos arrojadizos) en el campo de batalla los guerreros se dieron cuenta de que no era practico llevar armas arrojadizas porque obviamente se perdían en la batalla. Por eso, a alguien se le ocurrió atar un dardo a una cuerda y emplearla en batalla.

    El resultado fue excelente, pero si bien al comienzo las técnicas eran primarias, esta nueva arma pasó a ser desarrollada y poco a poco nuevas técnicas surgieron para su manejo.

    El Kung Fu chino cuenta con un arsenal impresionante, que tiene armas de todo tipo, todas a partir elementos comunes y que gracias a la necesidad de defenderse se convirtieron en instrumentos letales.

    El origen de la Cadena de 9 Secciones (Bin) se pierde en el tiempo, si se conoce su aplicación en campos da batalla de varias guerras internas de China desde su evolución del antiguo dardo con cuerda.

    El uso de las armas flexibles como ésta es muy versátil, es un arma adaptable que significa un peligro para otros guerreros armados.

    El origen de las armas flexibles surgió de la necesidad de atacar a larga distancia con armas con poco peso pero que genera una gran potencia y velocidad.

    La Cadena de 9 Secciones tiene varias ventajas, entre ellas la de atacar a través de escudos por ejemplo. Al golpear a un guerrero con escudo, la Cadena podía pasar por el borde del escudo y herir el brazo, cara o torso del adversario.

    La Cadena también puede atrapar o enganchar otras armas como espadas, lanzas, palos, etc. lo que permite que el usuario de la Cadena pueda desarmar con facilidad a sus oponentes, convirtiendose rapidamente en un arma callejera  gracias a su facil ocultabilidad

    La Cadena de 9 Secciones es metálica, repartida en 9 trozos unidos generalmente por tres eslabones. Tiene en uno de sus extremos una agarradera metálica que a veces es recubierta por cuero. La Cadena fue construida para empuñarla con una sola mano, mientras que con la otra se puede agarrar cualquiera de las otras secciones. El otro extremo consta de una punta de metal con un peso mayor que permite generar velocidad al hacer girar la Cadena.

    El formato de la punta, así como sus dimensiones varían bastante, a veces de acuerdo a la Escuela o Estilo.

    La Cadena de 9 Secciones es excelente para atacar pero también es un buen elemento para defenderse. Se bloquea con toda la extensión de la Cadena de 9 Secciones, generalmente empuñando sus extremos y seguidamente se atrapa el arma del oponente para finalmente atacar con la punta.

    La Cadena se usa en corta distancia para estrangular o para inmovilizar al oponente, ya que obviamente se puede golpear con los puños o pies al mismo tiempo.

    Las técnicas que se realizan con la Cadena de 9 Secciones son en la mayoría circulares aprovechando la gran velocidad que se genera en el movimiento, por eso es muy difícil interceptar estos ataques. También se lanzan ataques directos con la punta, sobretodo a la cara.

    La Cadena de 9 Secciones de Kung Fu es muy particular, su entrenamiento es complicado ya que al ser una cadena el atacante pude herirse a si mismo si no la utiliza correctamente, y quizas por ello se enseña en pocas Escuelas de Kung Fu, siendo desconocida aún en el mundo de las Artes Marciales occidentales, pero siendo muy antigua y efectiva en combate.


    Articulo inspirado en otro previo de Oz

    lunes, 4 de abril de 2011

    Como un Buen Blues


    "El blues es real y expone sentimientos profundos a través de sus melodías, no hay sonidos artificiales, ni frivolidad o interés en que sea un producto comercial agradable para todos".

    Por su lado las peleas no son bonitas ni debe haber una intención de que lo sean, son feas y desarregladas. Esos encuentros elegantes en los que los chinos con traje derrotan con mucha calidad a los japoneses, sólo se ven en las películas o se escuchan en los relatos orales. Las verdaderas confrontaciones son antiestéticas, reinan los tironeos y los desequilibrios, a diferencia de las de los filmes, que son artísticas por demás. Por eso nos gusta observar un buen combate coreografiado en una película y no tanto una real pelea callejera, que es sumamente impactante y termina convirtiéndose en un suceso aburrido, a no ser que uno de los luchadores demuela al otro apenas comienza la pelea.

    Las técnicas bonitas y la elegancia en extremo funcionan muy bien dentro de un salón de práctica, con un compañero o alumno que colabore ante nuestro requerimiento: "uno dos tres, te tiro, vos esquivás y me atacás y de acá yo te pego y después vos…". En la realidad todo es diferente, de a poco vamos a intentar enumerar los ítems que nos alejan de esa realidad.


    Para ser un buen luchador en un estilo de Kung Fu se necesita un buen dominio sobre la forma, pero también es imperioso entrenar por separado el timming, la reacción, la distancia y el fortalecimiento; cuatro elementos fundamentales en un combate.



     Los sistemas tradicionales tienen todos estos componentes, pero muchas veces los estilistas los omiten, sobrevalorando la práctica de las formas. Es tanto el tiempo dedicado a la perfección en el movimiento, que muchas veces la mente erróneamente nos indica que la única manera válida de pelear se parece a la gracia con la que nos movemos en la forma. Este tipo de pensamiento poco asertivo genera uno de los tantos eslabones perdidos en el Arte Marcial chino: el lograr encontrar la simpleza del movimiento entre la manera en que se presenta en la forma y la aplicación.

    Sobre este tema se transcriben las opiniones de Liu Wan Fu, practicante de estilos internos y externos chinos, en un reportaje publicado por el Pa Kua journal de marzo de 1995: "no creo en esas historias de maestros usando técnicas limpias de las formas para ganar a sus oponentes, son sólo historias inventadas por sus alumnos… …muchos de los movimientos de las formas, especialmente en las de Ba Gua, no necesariamente tienen una aplicación directa en una pelea. Estas formas sirven para desarrollar determinadas fuerzas y principios del movimiento del cuerpo, pero que en el combate son muy lentos y complejos de usar. En una pelea hay que ser directo, tener reflejos rápidos, ser ágil y fuerte. Las formas son muy buenas para entrenar la fuerza de la cintura, la flexibilidad de las articulaciones, el fortalecimiento de las piernas y la agilidad en el movimiento. Para aprender a pelear con un estilo, uno tiene que aislar movimientos unitarios y entrenarlos de manera repetitiva, para poder aplicarlos directa y eficazmente".

    Cuanta sensatez y franqueza en Liu Wan Fu, que usa lo que sirve y no habla de golpes prohibidos, ni toques mágicos que sólo son enseñados a puerta cerrada.

    Muchos han quedado impactados al ver un conocido video que ha circulado por internet, de un señor que se defiende contra un grupo de manifestantes. No se ven técnicas raras, sólo un buen golpe muy bien colocado en una situación difícil para el defensor. También vemos que la situación es sumamente desarreglada y desprolija, pero el señor logra salir airoso del linchamiento. Este hombre usó lo simple, pero si hubiera elegido una técnica más complicada o si se hubiera preocupado por la elegancia de su postura probablemente habría terminado recibiendo una golpiza.

    Con todo esto no queremos decir que no hay que entrenar formas, sino simplemente que es erróneo esperar que una pelea tenga estilo o una técnica limpia. La pelea habría que juzgarla no por su elegancia, sino por su efectividad. Muchas veces se critican las luchas con comentarios de tipo: "ganó, pero su técnica no fue estilística" o "está muy bien, pero no usó las técnicas de su forma…".

    Ante este miedo de no ser lo suficientemente estilista, muchos artistas marciales intentan aplicar sus movimientos de manera rebuscada u original. La razón muchas veces es un convencimiento sincero de que esos movimientos son más efectivos, pero en general se basa en la vergüenza que muchos sienten al aplicar o usar un movimiento SIMPLE.

    En el ámbito de la música es comparable con el guitarrista, que se avergüenza de usar pocas notas y llena sus solos con millones de adornos y guirnaldas sin sentido, por miedo a que piensen que su técnica es demasiado básica.


    "El buen Kung Fu es como el buen blues, que es un placer escucharlo en un bar, ejecutado con pocas notas puestas en el lugar adecuado".




    ¿De dónde viene este terrible síndrome de falta de simpleza en la ejecución? La razón principal es que se suele confundir avanzado con dificil. Pensamos que una técnica avanzada tiene que ser intrincada, rara y espectacular, pero en verdad una buena técnica avanzada es la más directa, simple y rápida. Cuando el enemigo pestañea, nosotros ya aterrizamos en su rostro con un simple golpe recto. Lo avanzado no es el movimiento en si, sino la manera de usarlo.

    Las técnicas complicadas y en posturas raras son para educar y desarrollar el cuerpo para moverse de determinada manera, no son para usarlas. Los movimientos simples y directos SIEMPRE son más simples y directos.

    Pensar en aplicar con éxito en una pelea real todos los complicados movimientos de manera elegante y con todas las cualidades con las que se presenta en una forma, es como pretender que un caracol sobreviva en una pista de baile.

    Son muchos los obstáculos a los que se ve tentado erigir el estilista de Kung Fu: falta de simpleza, incomprensión del concepto que encierra un movimiento, aceptar que avanzado no es sinónimo de complicado y entender que la forma es un medio y no un fin. No son problemas propios del Kung Fu, la música sufre un problema similar que da como resultado miles de músicos que usan muchos recursos, sin poder llegar a transmitir lo que realmente se quiere transmitir (si es que alguien lo sabe…).

    Cuando se deje de creer en los cuentos de hadas y en los movimientos lindos, se podrá empezar a APROVECHAR más el tiempo de práctica y será posible focalizar en algo concreto, que pueda ser aplicado.

    "El buen blues es simple, sale de adentro y a veces no suena limpio o elegante, la aplicación real y el uso del buen Kung Fu es igual".

    por Jerónimo Milo

    miércoles, 23 de marzo de 2011

    Nuevo Libro dedicado al Maestro Wong Ping Pui

    La editorial dedicada a la publicación de libros sobre Hung Gar, G. Soler Cui, ha publicado un nuevo libro monográfico, dedicado esta vez al introductor de este estilo de Kung Fu en nuestro país: Sifu Wong Ping Pui.

    Con el titulo “El Kung Fu del Maestro Wong Ping Pui y sus Herederos” se nos presenta un interesantísimo libro, en el cual se explican los comienzos del maestro Wong en nuestro país (allá por los años ochenta), nos muestra la actualidad reciente del maestro, así como la forma “Fu Pao” (Forma del Tigre y el Leopardo) paso a paso por el propio Wong Ping Pui.

    También, se repasan los conceptos básicos del Hung Gar, sus formas de armas, y un breve repaso de las trayectorias marciales de algunos de sus alumnos mas destacados y mediáticos; como son Gabriel Soler, Toni Rosell (Pionero del Hung Gar en Andorra) y Jose Maria Prat, al igual que de Wong Wai Kit, uno de los hijos del maestro Wong Ping Pui, el cual desgraciadamente fallecio en 2012.

    Todo esto viene aderezado con multitud de recortes de prensa, artículos y entrevistas publicados en revistas especializadas de la época, que personalmente he encontrado muy interesantes.

    Para concluir, diré que me ha parecido uno de los mejores libros publicados por esta editorial; aunque se echan en falta los currículos marciales de algunos de sus alumnos menos conocidos, pero no menos destacados; como es el caso del Sifu Patxi Olóriz, (el cual, curiosamente, si que aparece junto a los demas en una de las fotos  de grupo publicadas en el libro, con motivo del reciente reportaje de un canal de televison de Hong Kong al Maestro Wong).

    En conclusión, un libro muy interesante y recomendable.